sábado, 4 de abril de 2009

LAS CUATRO NOBLES VERDADES






A. En el sermón de Benares, tras su iluminación, Budha expuso las cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero:

1. La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.

2. La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia.

3. La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no dependencia.

4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Solamente este Óctuple Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.

B. La esencia de los millares de discursos en los que el Buda explicó su enseñanza de distintas maneras, está contenida en Las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero.

C. Este Sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio, llamado así por evitar los dos extremos, tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo. Este Sendero Medio es llamado el Noble Óctuple Sendero, ya que consta de ocho factores, que son:

1. Recta comprensión (samina ditthi)

2. Recto pensamiento (samma sankappa)

3. Rectas palabras (sammma vaca)

4. Recta acción (samma Kammanta)

5. Rectos medios de vida (samma ajiva)

6. Recto esfuerzo (samma vayama)

7. Recta atención (samma sati)

8. Recta concentración (samma samadhi)

D. Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.

E. Su finalidad es el desarrollo y perfeccionamiento de los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas: La sabiduría (pañna), la conducta ética (sila) y la disciplina mental (samadhi).

1. La Sabiduría implica la Recta Comprensión y el Recto Pensamiento.a. La Recta Comprensión es la comprensión de las cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.

b. El Recto Pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, esto es, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, esto es, evitando la ignorancia.

2. La Conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida. La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buda.

5. La Recta Palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.

6. La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica, absteniéndose de matar, robar, relaciones sexuales ilegítimas y llevar a cabo tratos deshonestos.

7. Los Rectos Medios de vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.

3. La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración. a. El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos:

1) Impedir el surgimiento de pensamientos malos.2) Apartar los pensamientos malos ya surgidos en la mente.3) Cultivar el surgimiento de los buenos pensamientos.4) Mantener los buenos pensamientos ya surgidos. Cultivar con atención el Dhamma.

b. La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental:1) Prestar diligente atención al cuerpo.2) Prestar diligente atención a las sensaciones y las emociones.3) Prestar diligente atención a las actividades de la mente.4) Prestar diligente atención a las ideas pensamientos, concepciones y cosas (dhamma).

c. La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de dhyana, o absorción, en la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros, en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la "fijación unificadora de la mente", en la tercera surge la ecuanimidad consciente y en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.

F. Este Noble Óctuple Sendero puede ser seguido, practicado y desarrollado por cada individuo. Es disciplina corporal, verbal y mental. Se trata de un Sendero que conduce a la aprehensión de la Realidad última, al logro de la liberación, de la felicidad y la paz, mediante el autodesarrollo moral, espiritual e intelectual.

viernes, 3 de abril de 2009

¿Quién Soy Yo? (Nan yar?)





Las Enseñanzas de Bhagavan Sri Ramana Maharshi






Introducción





«¿Quién soy Yo?» es el título dado a un conjunto de preguntas y respuestas que tratan de la indagación del Sí mismo. Las preguntas fueron formuladas a Bhagavan Sri Ramana Maharshi por un tal Sri M. Sivaprakasam Pillai en torno al año 1902. Sri Pillai, un licenciado en Filosofía, era en aquel momento empleado del Departamento de Renta Pública del Sur Arcot Collectorate. Durante su visita a Tiruvannamalai en 1902 en misión oficial, fue a la Cueva de Virupaksha en la Colina de Arunachala y encontró al Maestro allí. Buscó de él guía espiritual, y solicitó respuestas a preguntas concernientes a la indagación del Sí mismo. Como Bhagavan no hablaba en aquel entonces, no debido a algún voto que hubiera hecho, sino debido a que no tenía la inclinación a hablar, respondió a las preguntas que se le hicieron con gestos, y cuando éstos no eran entendidos, con escritura. Tal como las recopiló y registró Sri Sivaprakasam Pillai, hubo catorce preguntas con las respuestas a ellas dadas por Bhagavan. Este registro fue publicado por primera vez por Sri Pillai en 1923, junto con un par de poemas compuestos por él mismo, que contaban cómo la gracia de Bhagavan había operado en su caso, disipando sus dudas y salvándole de una crisis en la vida. «¿Quién soy Yo?» ha sido publicado varias veces subsiguientemente. En algunas ediciones encontramos treinta preguntas y respuestas, y veintiocho en otras. Hay publicada también otra versión en la cual no se dan las preguntas, y las enseñanzas están reordenadas en la forma de ensayo. La traducción inglesa existente, es de este ensayo. La traducción presente es la del texto en la forma de veintiocho preguntas y respuestas.

Junto con Vicharasangraham (indagación del Sí mismo o Autoindagación), Nan Yar (¿Quién soy Yo?) constituye el primer conjunto de instrucciones en las propias palabras del Maestro. Éstas dos son las únicas obras en prosa entre las Obras de Bhagavan. Exponen claramente la enseñanza central de que la vía directa a la liberación es la Autoindagación. La manera particular en la que ha de hacerse la Autoindagación se expone con lucidez en Nan Yar. La mente consiste en pensamientos. El pensamiento «yo» es el primero que surge en la mente. Cuando se persigue persistentemente la indagación «¿Quién soy yo?», todos los demás pensamientos se destruyen, y finalmente el pensamiento «yo» mismo se desvanece, dejando sólo al supremo Sí mismo no-dual. Así acaba la falsa identificación del Sí mismo con los fenómenos del no-sí mismo, tales como el cuerpo y la mente, y hay iluminación, Sakshatkara. El proceso de la indagación, por supuesto, no es un proceso fácil. Cuando uno indaga «¿Quién soy yo?», surgirán otros pensamientos; pero a medida que surgen, uno no tiene que ceder a ellos siguiéndolos; por el contrario, uno debe preguntar «¿A quién surgen?» Para hacer esto, uno tiene que ser extremadamente vigilante. Mediante la indagación constante uno debe hacer que la mente permanezca en su fuente, sin permitirla divagar y perderse en los laberintos de pensamientos creados por ella misma. Todas las demás disciplinas como el control del soplo y la meditación en las formas de Dios, deben ser considerados como prácticas auxiliares. Son útiles en la medida en que ayudan a devenir quiescente y concentrada.

Para una mente que ha ganado pericia en la concentración, la indagación del Sí mismo deviene comparativamente fácil. Por la indagación incesante se destruyen los pensamientos y se realiza el Sí mismo —la Realidad plena en la que no hay siquiera el pensamiento «yo», experiencia a la que se alude como «Silencio».

Ésta, en sustancia, es la enseñanza de Bhagavan Sri Ramana Maharshi en Nan Yar (¿Quién soy Yo?).



Universidad de Madrás

30 de Junio de 1982






Om Namo Bhagavathe Sri Ramanaya

¿Quién Soy Yo?

(Nan Yar?)





Como todos los seres vivos desean ser felices siempre, sin ninguna miseria, como en el caso de cada uno se observa que hay un amor supremo por el sí mismo de uno, y como sólo la felicidad es la causa del amor, para ganar esa felicidad que es la propia naturaleza de uno y que se experimenta en el estado de sueño profundo, donde no hay ninguna mente, uno debe conocer su propio Sí mismo. Para eso, el medio principal es la vía del conocimiento, la indagación de la fórmula «¿Quién soy yo?».



1. ¿Quién soy yo?



Yo no soy el cuerpo grosero que está compuesto de los siete humores (dhatus); yo no soy las cinco facultades de sensación, a saber, los sentidos del oído, el tacto, la vista, el gusto, y el olfato, que aprehenden sus objetos respectivos, a saber, el sonido, la textura, el color, el sabor, y el olor; yo no soy las cinco facultades de acción, a saber, las facultades del habla, la locomoción, la prehensión, la excreción, y la procreación, que tienen como funciones respectivas, hablar, moverse, agarrar, excretar, y gozar; yo no soy los cinco soplos vitales, prana, etc., que desempeñan respectivamente las cinco funciones de inhalar, etc.; yo no soy siquiera la mente que piensa; yo no soy tampoco la nesciencia, que solo está dotada de las impresiones residuales de los objetos, y en la cual no hay ningún objeto ni ningún funcionamiento.



2. Si yo no soy ninguno de estos, entonces ¿quién soy yo?



Después de negar todo lo mencionado arriba como «esto no», «esto no», sólo ese Conocimiento que queda —sólo eso yo soy.



3. ¿Cuál es la naturaleza del Conocimiento?



La naturaleza del Conocimiento es existencia-consciencia-felicidad.



4. ¿Cuando se obtendrá la realización del Sí mismo?



Cuando el mundo, que es lo-que-se-ve, haya sido eliminado, habrá realización del Sí mismo, que es el veedor.



5. ¿No habrá realización del Sí mismo mientras el mundo esté aquí (se tome como real)?



No habrá.



6. ¿Por qué?



El veedor y el objeto visto son como la cuerda y la serpiente. De la misma manera que el conocimiento de la cuerda, que es el sustrato, no surgirá a menos que desaparezca el falso conocimiento de la serpiente ilusoria, así también la realización del Sí mismo, que es el sustrato, no se obtendrá a menos que se elimine la creencia de que el mundo es real.



7. ¿Cuándo puede ser eliminado el mundo, que es el objeto visto?



El mundo, desaparecerá cuando la mente, que es la causa de toda cognición y de todas las acciones, devenga quiescente.



8. ¿Cual es la naturaleza de la mente?



Lo que se llama mente, es un poder pasmoso que reside en el Sí mismo. Hace que surjan todos los pensamientos. Aparte de los pensamientos, no hay ninguna cosa tal como la mente. Por consiguiente, el pensamiento es la naturaleza de la mente. Aparte de los pensamientos, no hay ninguna entidad independiente llamada el mundo. En el sueño profundo no hay pensamientos, y no hay ningún mundo. En los estados de vigilia y sueño con sueños, hay pensamientos, y hay también un mundo. De la misma manera que la araña emite de sí misma el hilo (de la telaraña), y nuevamente lo retrae adentro de sí misma, así también la mente proyecta el mundo de sí misma y de nuevo lo reabsorbe adentro de sí misma. Cuando la mente sale del Sí mismo, aparece el mundo. Por consiguiente, cuando el mundo aparece (como real), el Sí mismo no aparece, y cuando el Ser aparece (brilla), el mundo no aparece. Cuando uno indaga persistentemente dentro de la naturaleza de la mente, ésta acabará dejando al Sí mismo (como el residuo). Lo que se llama el Sí mismo, es el Atman. La mente existe siempre sólo en dependencia de algo grosero; no puede permanecer sola. La mente es lo que se llama el cuerpo o el alma (jiva).



9. ¿Cuál es la vía de indagación para comprender la naturaleza de la mente?



Eso que surge como «yo» en este cuerpo, es la mente. Si uno indaga en cuanto a dónde surge primero en el cuerpo el pensamiento «yo», uno descubre que surge en el corazón. Ese es el lugar de origen de la mente. Sólo con pensar constantemente «yo»-«yo», uno será conducido a ese lugar. De todos los pensamientos que surgen en la mente, el pensamiento «yo» es el primero. Sólo después del surgimiento de este pensamiento «yo» surgen los otros pensamientos. Sólo después de la aparición del pronombre personal de la primera persona, aparecen los pronombres personales de la segunda y la tercera persona; sin el pronombre personal de la primera persona, no habrá el segundo ni el tercero.



10. ¿Como devendrá quiescente la mente?



Por la indagación «¿Quién soy yo?». El pensamiento «¿Quién soy yo?» destruirá todos los otros pensamientos, y al igual que la estaca utilizada para remover la pira funeraria, finalmente él mismo acabará destruido. Entonces, surgirá la Realización del Sí mismo (o la Autorrealización).



11. ¿Cuál es el medio para aferrarse constantemente al pensamiento «¿Quién soy yo?»?



Cuando surgen otros pensamientos, uno no debe perseguirlos, sino que debe indagar: «¿A quién surgen?» No importa cuántos pensamientos puedan surgir. A medida que surge cada pensamiento, uno debe indagar con diligencia, «¿A quién ha surgido este pensamiento?». La respuesta que emergerá, será «A mí». Por consiguiente, si uno indaga «¿Quién soy yo?», la mente recederá a su fuente; y el pensamiento que surgió devendrá quiescente. Con una práctica repetida de esta manera, la mente desarrollará la pericia para permanecer en su fuente. Cuando la mente, que es sutil, sale a través del cerebro y de los órganos de los sentidos, aparecen los nombres y las formas groseras; cuando permanece en el corazón, los nombres y las formas desaparecen. No dejar que la mente salga, sino retenerla en el Corazón, es lo que se llama «intimidad» (antar-mukha). Dejar que la mente salga del Corazón es conocido como «externalización» (bahir-mukha). Así pues, cuando la mente permanece en el Corazón, el «yo», que es la fuente de todos los pensamientos, desaparecerá, y el Sí mismo, que existe siempre, brillará. Todo lo que uno hace, uno debe hacerlo sin la egoidad «yo». Si se actúa de esa manera, todo aparecerá como de la naturaleza de Siva (Dios).



12. ¿No hay ningún otro medio para hacer a la mente quiescente?



Aparte de la indagación, no hay ningún otro medio adecuado. Si a través de otros medios se busca controlar a la mente, la mente parecerá estar controlada, pero aparecerá de nuevo. También a través del control del soplo, la mente devendrá quiescente; pero estará quiescente solo mientras el soplo permanezca controlado, y cuando el soplo se reanude, la mente también comenzará a moverse de nuevo y divagará impelida por las impresiones residuales. La fuente es la misma tanto para la mente como para el soplo. En verdad, el pensamiento es la naturaleza de la mente. El pensamiento «yo» es el primer pensamiento de la mente; y eso es la egoidad. De donde se origina la egoidad, también se origina el soplo. Por consiguiente, cuando la mente deviene quiescente, el soplo deviene controlado, y cuando el soplo es controlado, la mente deviene quiescente. Pero en el sueño profundo, aunque la mente deviene quiescente, el soplo no se detiene. Esto se debe a la voluntad de Dios, para que el cuerpo pueda ser preservado y para que las demás gentes no tengan la impresión de que está muerto. En el estado de vigilia y en samadhi, cuando la mente deviene quiescente, el soplo está controlado. El soplo es la forma grosera de la mente. Hasta el momento de la muerte, la mente mantiene el soplo en el cuerpo; y cuando el cuerpo muere, la mente se lleva el soplo con ella. Por consiguiente, el ejercicio del control del soplo es sólo una ayuda para hacer a la mente quiescente (manonigraha); pero no destruirá a la mente (manonasa). Lo mismo que la práctica del control del soplo, la meditación en las formas de Dios, la repetición de mantras, la restricción en la alimentación, etc., no son más que ayudas para hacer a la mente quiescente.

A través de la meditación en las formas de Dios y a través de la repetición de mantras, la mente deviene concentrada. La mente siempre estará vagando. Así como cuando se da una cadena a un elefante para que la sostenga en su trompa, se dedicará a sostener la cadena y nada más, así también cuando la mente está ocupada con un nombre o una forma sólo se aferrará a eso. Cuando la mente se expande en forma de incontables pensamientos, cada pensamiento deviene más débil; pero cuando los pensamientos se disuelven, la mente deviene concentrada y fuerte; para una mente así, la indagación del Sí mismo deviene fácil. De todas las reglas restrictivas, la que se refiere a la toma de alimento sátvico en cantidades moderadas, es la mejor; observando esta regla, la cualidad sátvica de la mente aumentará, y será de gran ayuda para la indagación del Sí mismo.



13. Las impresiones residuales (pensamientos) de los objetos parecen avanzar como las olas de un océano. ¿Cuándo serán destruidas todas ellas?



A medida que la meditación sobre el Sí mismo se haga cada vez más alta, los pensamientos serán destruidos.



14. ¿Es posible que las impresiones residuales de los objetos, que vienen por así decir de un tiempo sin comienzo, se disuelvan y que uno permanezca como el puro Sí mismo?



Sin ceder a la duda «¿Es posible, o no?», uno debe aferrarse persistentemente a la meditación sobre el Sí mismo. Incluso si uno es un gran pecador, uno no debe inquietarse y llorar «¡Oh!, yo soy un pecador! ¿Cómo puedo yo ser salvado?»; uno debe renunciar completamente al pensamiento «yo soy un pecador», y concentrarse fervientemente en la meditación sobre el Sí mismo; entonces, ciertamente, uno triunfará. No hay dos mentes —una buena y la otra mala; la mente es sólo una. Son las impresiones residuales las que son de dos tipos —auspiciosas e inauspiciosas. Cuando la mente está bajo la influencia de las impresiones auspiciosas, se llama buena; y cuando está bajo la influencia de las impresiones inauspiciosas, se considera como mala.

A la mente no debe permitírsele divagar hacia los objetos mundanos ni hacia lo que concierne a otras gentes. Por muy malas que otras gentes puedan ser, uno no debe tenerles odio. Tanto el deseo como el odio deben ser evitados. Todo lo que uno da a los demás, se lo da a uno mismo. Si se comprende esta verdad, ¿quién no dará a los otros? Cuando surge el sí mismo de uno, todo surge; cuando el sí mismo de uno deviene quiescente, todo deviene quiescente. En la medida en que nos comportemos con humildad, en esa medida habrá buenos resultados. Si la mente se torna quiescente, uno puede vivir en cualquier parte.



15. ¿Cuánto tiempo debe ser practicada la indagación?



Mientras hay impresiones de objetos en la mente, se requiere la indagación «¿Quién soy yo?» A través de la indagación a medida que los pensamientos surgen, deben ser destruidos inmediatamente en el mismo lugar de origen. Si uno recurre a la contemplación del Sí mismo ininterrumpidamente, hasta que el Sí mismo es obtenido, eso sólo bastará. Mientras haya enemigos dentro de una fortaleza, continuarán saliendo; si son destruidos a medida que emergen, la fortaleza caerá en nuestras manos.



16. ¿Cuál es la naturaleza del Sí mismo?



Lo que existe en verdad, es sólo el Sí mismo. El mundo, el alma individual y Dios, son apariencias en él. Lo mismo que la plata en la madreperla, estos tres aparecen al mismo tiempo, y desaparecen al mismo tiempo. El Sí mismo es eso donde no hay absolutamente ningún pensamiento «yo». Eso es llamado «Silencio». El Sí mismo es el mundo; el Sí mismo mismo es «yo»; el Sí mismo mismo es Dios; todo es Siva, el Sí mismo.



17. ¿No es todo la obra de Dios?



Sin deseo, propósito o esfuerzo, el sol sale; y en su mera presencia, la piedra solar emite fuego, el loto florece, el agua se evapora; las gentes cumplen sus diversas funciones, sus diversas actividades, y entonces descansan. Lo mismo que en la presencia del imán la aguja se mueve, por virtud de la mera presencia de Dios las almas gobernadas por las tres funciones (cósmicas) o la quíntuple actividad divina, cumplen sus acciones y entonces descansan, de acuerdo con sus respectivos karmas. Dios no tiene ningún propósito; ningún karma se adhiere a Él. Lo mismo sucede con las acciones mundanas, que no afectan al sol, o como los méritos y deméritos de los otros cuatro elementos, que tampoco afectan al omnipenetrante espacio.



18. De los devotos, ¿quién es el más grande?



El que se entrega al Sí mismo, que es Dios, es el devoto más excelente. Entregar el sí mismo de uno a Dios, significa permanecer constantemente en el Sí mismo sin dejar sitio a que surja algún pensamiento diferente del pensamiento del Sí mismo. Cualquier peso que se pone en Dios, Él lo soporta. Puesto que el poder supremo de Dios hace que todas las cosas se muevan, ¿por qué, sin someternos a él, debemos inquietarnos nosotros constantemente con pensamientos sobre lo que debe ser hecho y cómo, y sobre lo que no debe ser hecho y cómo? Nosotros sabemos que el tren lleva toda la carga, de modo que después de subirnos a él, ¿por qué debemos llevar nuestro pequeño equipaje sobre la cabeza, para nuestra incomodidad, en lugar de ponerlo en el tren y sentirnos cómodos?



19. ¿Qué es no apego?



Cuando los pensamientos surgen, destruirlos completamente sin ningún residuo en el mismo lugar de su origen, es no apego. De la misma manera que el buscaperlas ata una piedra a su cintura, se hunde hasta el fondo del mar y allí coge las perlas, así también cada uno de nosotros debe estar dotado de no apego, sumergirse dentro de uno mismo y obtener la Perla del Sí mismo.



20. ¿No es posible para Dios y el Gurú efectuar la liberación de un alma?



Dios y el Gurú solo mostrarán la vía a la liberación; por sí mismos, ellos no llevarán al alma al estado de liberación. En verdad, Dios y el Gurú no son diferentes. De la misma manera que una presa que ha caído en las fauces de un tigre no tiene ninguna escapatoria, así también aquellos que han entrado dentro del ámbito de la graciosa mirada del Gurú serán salvados por el Gurú, y no se perderán; sin embargo, cada uno debe, por su propio esfuerzo, seguir la vía mostrada por Dios o el Gurú, y obtener la liberación. Uno puede conocerse a sí mismo sólo con su propio ojo del conocimiento, y no con el de algún otro. ¿Acaso necesita Rama la ayuda de un espejo para saber que él es Rama?



21. ¿Es necesario para el que anhela la liberación indagar la naturaleza de las categorías (tattvas)?



Lo mismo que el que quiere tirar la basura no tiene ninguna necesidad de analizarla y ver lo que es, así también el que quiere conocer al Sí mismo no tiene ninguna necesidad de contar el número de las categorías o de indagar sus características; lo que tiene que hacer es rechazar enteramente las categorías que ocultan al Sí mismo. El mundo debe ser considerado como un sueño.



22. ¿No hay ninguna diferencia entre la vigilia y el sueño con sueños?



La vigilia es larga, y el sueño corto; además de esto, no hay ninguna diferencia. De la misma manera que los acontecimientos del estado de vigilia parecen reales mientras uno está despierto, así también parecen reales los de un sueño mientras uno está soñando. En el sueño la mente toma otro cuerpo. Tanto en los estados de vigilia como de sueño con sueños, los pensamientos, nombres y formas acontecen simultáneamente.



23. ¿Es de alguna utilidad la lectura de libros para aquellos que anhelan la liberación?



Todos los textos sagrados dicen que para obtener la liberación, uno debe hacer a la mente quiescente; por consiguiente, su enseñanza final es que la mente debe ser hecha quiescente; una vez que se ha comprendido esto, no hay ninguna necesidad de leer indefinidamente. En orden a aquietar la mente, uno sólo tiene que indagar dentro de uno mismo, qué es el propio Sí mismo de uno; ¿cómo puede hacerse esta indagación en los libros? Uno debe conocer su Sí mismo con el ojo de la sabiduría propio de uno. El Sí mismo está dentro de las cinco envolturas; pero los libros están fuera de ellas. Puesto que el Sí mismo ha de ser indagado dentro desechando las cinco envolturas, es inútil buscarlo en los libros. Vendrá un tiempo en el que uno tendrá que olvidar todo lo que ha aprendido.



24. ¿Qué es la felicidad?



La felicidad es la naturaleza misma del Sí mismo; la felicidad y el Sí mismo no son diferentes. No hay ninguna felicidad en ningún objeto del mundo. Nosotros imaginamos, a través de nuestra ignorancia, que sacamos felicidad de los objetos. Cuando la mente sale, experimenta sólo miseria. En verdad, cuando se cumplen sus deseos, vuelve a su propio lugar y goza la felicidad que es el Sí mismo. Similarmente, en los estados de sueño profundo, samadhi, desmayo, y cuando se obtiene el objeto deseado o se elimina el objeto no deseado, la mente deviene vuelta hacia adentro, goza la pura Felicidad del Sí mismo. Así pues, la mente se mueve sin descanso, saliendo del Sí mismo y volviendo a él alternativamente. Debajo del árbol la sombra es agradable; a campo abierto el calor es abrasador. Una persona que ha estado caminando al sol siente fresco cuando llega a la sombra. Alguien que va constantemente de la sombra al sol y del sol a la sombra, es un necio. Un hombre sabio permanece constantemente en la sombra. Similarmente, la mente del que conoce la verdad, no deja al Brahman. La mente del ignorante, al contrario, da vueltas en el mundo, sintiéndose miserable, y por un ratito vuelve a Brahman a experimentar felicidad. De hecho, lo que se llama el mundo es sólo pensamiento. Cuando el mundo desaparece, es decir, cuando no hay ningún pensamiento, la mente experimenta felicidad; y cuando el mundo aparece, sufre miseria.



25. ¿Qué es la intuición de la sabiduría (jnana-drsti)?



Permanecer quiescente es lo que se llama intuición de la sabiduría. Permanecer quiescente es disolver la mente en el Sí mismo. La telepatía, conocer los acontecimientos pasados, presentes y futuros, y la clarividencia, no constituyen la intuición de la sabiduría



26. ¿Cuál es la relación entre la no deseación y la sabiduría?



La no deseación es sabiduría. Las dos no son diferentes; son lo mismo. La no deseación es abstenerse de volver la mente hacia cualquier objeto. La sabiduría significa la no aparición de ningún objeto. En otras palabras, no buscar lo que es otro que el Sí mismo, es desapego o no deseación; no dejar el Sí mismo, es sabiduría.



27. ¿Cuál es la diferencia entre la indagación y la meditación?



La indagación consiste en retener la mente en el Sí mismo. La meditación consiste en pensar que el propio sí mismo de uno es el Brahman, existencia-consciencia-felicidad.



28. ¿Qué es la liberación?



Indagar en la naturaleza del propio sí mismo de uno, que está en la esclavitud, y realizar la verdadera naturaleza de uno, es la liberación.




SRI RAMANARPANAM ASTU

jueves, 2 de abril de 2009

YO SOY ESO





La sensación de «Yo soy»


Interlocutor: Es su hecho de experiencia diaria que al despertar el mundo aparece repentinamente. ¿De dónde viene?
Maharaj: Antes de que algo pueda venir a ser debe haber alguien a quien venga. Toda aparición y desaparición presupone un cambio respecto a un trasfondo sin cambio.
Int: Antes de despertar yo era inconsciente.
Mah: ¿En qué sentido? ¿Por haber olvidado o por no haber experimentado? ¿No experimenta usted aunque esté inconsciente? ¿Puede usted existir sin conocer? Un lapso en la memoria: ¿es una prueba de no existencia? ¿y puede usted hablar válida-mente sobre su propia no existencia como una experiencia efectiva? Usted no puede decir siquiera que su percepción no existía. ¿No se despertó usted al ser llamado? Y al despertar, ¿no fue la sensación de «yo soy» lo que vino primero? Alguna semilla de consciencia debe haber estado existiendo incluso durante el sueño o el desvane-cimiento. Al despertar la experiencia se desarrolla así: «Yo soy —el cuerpo— en el mundo». Puede parecer que surge en sucesión pero de hecho es todo simultáneo, una única idea de tener un cuerpo en un mundo. ¿Puede haber la sensación de «yo soy» sin ser alguien?
Int: Yo soy siempre alguien con sus recuerdos y hábitos. No conozco ningún otro «yo soy».
Mah: ¿Quizás algo le impide a usted conocer? Cuando usted no conoce algo que otros conocen, ¿qué hace usted?
Int: Busco la fuente de su conocimiento bajo su instrucción.
Mah: ¿No es importante para usted saber si usted es un mero cuerpo, o algo dife-rente? ¿O, quizás nada en absoluto? No ve usted que todos sus problemas son pro-blemas de su cuerpo —comida, vestido, cobijo, familia, amigos, nombre, fama, segu-ridad, supervivencia— todos estos pierden su significado en el momento en que us-ted se da cuenta de que usted no puede ser un mero cuerpo.
Int: ¿Qué beneficio hay en saber que yo no soy el cuerpo?
Mah: Decir que usted no es el cuerpo no es completamente cierto. En un sentido usted es todos los cuerpos, corazones y mentes y mucho más. Profundice dentro de la sensación de «yo soy» y encontrará. ¿Cómo encuentra usted una cosa que ha perdido u olvidado? Usted la mantiene en su mente hasta que la recupera. La sensación de ser, de «yo soy» es lo primero que emerge. Pregúntese de dónde viene, o sólo obsér-vela con calma. Cuando la mente permanece en el «yo soy» sin moverse, usted entra en un estado que no puede ser verbalizado pero que puede ser experimentado. Todo lo que usted necesita hacer es insistir una y otra vez. Después de todo la sensación de «yo soy» está siempre con usted, sólo que usted le ha adjuntado todo tipo de cosas —cuerpo, sensaciones, pensamientos, ideas, posesiones etc. Todas esas auto-identificaciones son extraviatorias. Debido a ellas usted se toma por lo que usted no es.
Int: ¿Entonces qué soy yo?
Mah: Es suficiente saber lo que usted no es. Usted no necesita saber lo que usted es. Puesto que, mientras que conocimiento signifique descripción en términos de lo que ya se conoce, ya sea por percepción, o por conceptualización, no puede haber ninguna cosa tal como conocimiento de sí mismo, pues lo que usted es no puede ser descrito, excepto como negación total. Todo lo que usted puede decir es: «yo no soy esto, yo no soy eso», usted no puede decir a sabiendas «esto es lo que yo soy». Eso es una insensatez. Lo que usted puede señalar como «esto» o «eso» no puede ser usted mismo. Ciertamente, usted no puede ser otro «algo». Usted no es nada percep-tible o imaginable. Sin embargo, sin usted no puede haber ni percepción ni imagina-ción. Usted observa al corazón sentir, a la mente pensar, al cuerpo actuar; el acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe. ¿Puede haber per-cepción, experiencia, sin usted? Una experiencia debe «pertenecer». Alguien debe venir y declararla como suya propia. Sin un experimentador la experiencia no es real. Es el experimentador el que imparte realidad a la experiencia. Una experiencia que usted no puede tener, ¿de qué valor es para usted?
Int: La sensación de ser un experimentador, la sensación de «yo soy», ¿no es también una experiencia?
Mah: Obviamente, toda cosa experimentada es una experiencia. Y en toda expe-riencia surge el experimentador de ella. La memoria crea la ilusión de la continuidad. En realidad cada experiencia tiene su propio experimentador y la sensación de iden-tidad se debe al factor común en la raíz de todas las relaciones experimentador-experiencia. Identidad y continuidad no son lo mismo. De la misma manera que cada flor tiene su propio color, aunque todos los colores son causados por la misma luz, así muchos experimentadores aparecen en la presenciación indivisa e indivisible, cada uno separado en la memoria, idéntico en la esencia. Esta esencia es la raíz, el fundamento, la «posibilidad» atemporal y aespacial de toda experiencia.
Int: ¿Cómo puedo llegar a ella?
Mah: Usted no necesita llegar a ella, pues usted lo es. Ella vendrá a usted si usted le da una oportunidad. Abandone su apego a lo irreal y lo real caerá en su propia cuenta rápida y suavemente. Deje de imaginarse que usted es o que usted hace esto o aquello y la comprehensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. Con esto vendrá un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace a todas las cosas dignas de amor y amables.

2

La Obsesión con el Cuerpo


Interlocutor: Maharaj, usted está sentado en frente de mí y yo estoy aquí a sus pies. ¿Cuál es la diferencia básica entre nosotros?
Maharaj: No hay ninguna diferencia básica.
Int: Sin embargo debe haber alguna diferencia real. Yo vengo a usted, usted no viene a mí.
Mah: Debido a que usted imagina diferencias, usted va aquí y allá en busca de gente «superior».
Int: Usted también es una persona superior. Usted proclama conocer lo real, mientras yo no lo hago.
Mah: ¿Le he dicho yo a usted alguna vez que usted no sabe y que, por lo tanto, usted es inferior? Deje que quienes han inventado tales distinciones las prueben. Yo no pretendo saber lo que usted no sabe. De hecho, yo sé mucho menos que usted.
Int: Sus palabras son sabias, su comportamiento noble, su gracia todopoderosa.
Mah: Yo no sé nada sobre todo eso y no veo ninguna diferencia entre usted y yo. Mi vida es una sucesión de acontecimientos, igual que la suya. Sólo, yo estoy desa-pegado y veo el espectáculo que pasa como un espectáculo que pasa, mientras que usted se apega a las cosas y se mueve con ellas.
Int: ¿Qué le hizo a usted tan desapasionado?
Mah: Nada en particular. Aconteció que confié en mi Gurú. Él me dijo que yo no soy nada sino mí mismo y yo le creí. Al confiar en él, me comporté en consecuencia y dejé de inquietarme por lo que no era mí mismo, ni mío.
Int: ¿Por qué tuvo usted la fortuna de confiar en su maestro plenamente, mientras nuestra confianza es nominal y verbal?
Mah: ¿Quién puede decirlo? Aconteció así. Las cosas acontecen sin causa ni ra-zón y, después de todo, ¿qué importa quién es quién? Su elevada opinión de mí es solo su opinión. En cualquier momento usted puede cambiarla. ¿Por qué dar impor-tancia a las opiniones, ni siquiera a las suyas?
Int: Sin embargo, usted es diferente. Su mente parece estar siempre calmada y feliz. Y en torno a usted ocurren milagros.
Mah: Yo no sé nada sobre milagros, y me pregunto si la naturaleza admite excep-ciones a sus leyes, a menos de que convengamos que todo es un milagro. En cuanto a mi mente, no hay ninguna cosa tal. Hay consciencia, en la que todo acontece. Es completamente evidente y está dentro de la experiencia de todo el mundo. Única-mente, usted no observa con suficiente cuidado. Observe bien, y vea lo que yo veo.
Int: ¿Qué ve usted?
Mah: Yo veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, si no fuera por el en-foque incorrecto de su atención. Usted no se presta ninguna atención a usted mismo. Su mente está toda con las cosas, las gentes y las ideas, nunca con usted mismo. Póngase a usted mismo en el foco, devenga consciente de su propia existencia. Vea como funciona usted, observe los motivos y los resultados de sus acciones. Estudie la prisión que ha construido en torno a usted mismo, por inadvertencia. Al saber lo que usted no es, usted llega a conocerse a usted mismo. La vía de vuelta a usted mismo es a través de la negación y del rechazo. Una cosa es cierta: lo real no es ima-ginario, no es un producto de la mente. La sensación de «yo soy» no es continua, aunque es un indicador útil; muestra dónde buscar, pero no qué buscar. Solo obsér-vela. Una vez que usted está convencido de que usted no puede decir verdaderamente nada sobre usted mismo excepto «yo soy», y de que nada que puede ser señalado, puede ser usted mismo, la necesidad del «yo soy» ha terminado —usted ya no intenta verbalizar lo que usted es. Todo lo que usted necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a usted mismo. Todas las definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez que desaparece esta obsesión con el cuerpo, usted revertirá a su estado natural, espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia entre nosotros es que yo soy presenciador de mi estado natural, mientras usted está aturdido. Lo mis-mo que el oro convertido en ornamentos no tiene ninguna ventaja sobre el oro en polvo, excepto cuando la mente lo establece así, de igual modo nosotros somos uno en el ser —diferimos solo en apariencia. Lo descubrimos siendo serios, buscando, indagando, preguntando cada día y cada hora, dando la propia vida a este descubri-miento.

3

El Presente Vivo


Interlocutor: Por lo que yo puedo ver, no hay nada irregular en mi cuerpo ni en mi ser real. Ninguno de ellos son de hechura mía y no necesitan ser mejorados. Lo que no ha ido bien es el «cuerpo interior», llámelo mente, consciencia, antahkarana, cualquiera que sea el nombre.
Maharaj: ¿Qué considera usted que no va bien en su mente?
Int: Es inquieta, codiciosa de lo agradable y temerosa de lo desagradable.
Mah: ¿Qué hay de malo en su búsqueda de lo agradable y en su huida de lo desa-gradable? El río de la vida corre entre las orillas del dolor y del placer. Es solo cuan-do la mente se niega a correr con la vida y se aferra a las orillas, cuando eso deviene un problema. Por correr con la vida quiero decir aceptación —dejar que venga lo que viene y que se vaya lo que se va. No desee, no tema, observe lo que acontece, cómo y cuando acontece, pues usted no es lo que acontece, usted es a quien ello acontece. Finalmente usted no es ni siquiera el observador. Usted es la potencialidad última de la que la consciencia omniabarcante es la manifestación y expresión.
Int: Sin embargo, entre el cuerpo y el sí mismo hay una nube de pensamientos y de sentimientos que no sirven ni al cuerpo ni al sí mismo. Estos pensamientos y sen-timientos son inconsistentes, transitorios y desprovistos de significación, mero polvo mental que ciega y sofoca; sin embargo, están ahí, oscureciendo y destruyendo.
Mah: Ciertamente, la memoria de un acontecimiento no puede pasar por el acon-tecimiento mismo. Tampoco lo puede su anticipación. Hay algo excepcional, único, en el acontecimiento presente, que no tienen el acontecimiento pasado ni el venidero. Hay en él una viveza, una actualidad; destaca como si estuviera iluminado. En lo que acontece ahora hay el «sello de la realidad», que el pasado y futuro no tienen.
Int: ¿Qué es lo que da al presente ese «sello de la realidad»?
Mah: No hay nada peculiar en el acontecimiento presente que lo haga diferente del pasado y del futuro. Por un momento el pasado fue actual y el futuro lo devendrá también. ¿Qué hace al presente tan diferente? Obviamente, mi presencia. Yo soy real porque yo soy siempre ahora, en el presente, y lo que está conmigo ahora participa en mi realidad. El pasado está en la memoria, el futuro —en la imaginación. No hay nada en el acontecimiento presente mismo que lo haga destacar como real. Puede ser un suceso simple, periódico, como la campanada de un reloj. A pesar de nuestro co-nocimiento de que las campanadas sucesivas son idénticas, la campanada presente es completamente diferente de la anterior y de la siguiente —en tanto que recordada, o esperada. Una cosa enfocada en el ahora está conmigo, pues yo soy siempre presente; es mi propia realidad la que yo imparto al acontecimiento presente.
Int: Pero nosotros tratamos cosas recordadas como si fueran reales.
Mah: Nosotros consideramos los recuerdos, solo cuando irrumpen en el presente. Lo olvidado no cuenta hasta que uno lo recuerda —lo cual implica traerlo al ahora.
Int: Sí, puedo ver que hay en el ahora algún factor desconocido que da realidad momentánea a la actualidad transitoria.
Mah: Usted no necesita decir que es desconocido, pues usted lo ve en constante operación. Desde que usted nació, ¿ha cambiado alguna vez? Las cosas y los pensa-mientos han estado cambiando todo el tiempo. Pero la sensación de que lo que es ahora es real no ha cambiado nunca, ni siquiera en sueño.
Int: En el sueño profundo no hay ninguna experiencia de la realidad presente.
Mah: La vacuidad del sueño profundo se debe enteramente a la falta de recuerdos específicos. Pero hay una memoria general de bienestar. Hay una diferencia de sen-sación cuando decimos «yo estaba profundamente dormido» y «yo estaba ausente».
Int: Vamos a repetir la pregunta con la que comenzamos: entre la fuente de la vi-da y la expresión de la vida (que es el cuerpo), está la mente y sus estados siempre cambiantes. La corriente de los estados mentales es sin fin, sin significación y dolo-rosa. El dolor es el factor constante. Lo que nosotros llamamos placer es sólo un lap-so, un intervalo entre dos estados dolorosos. El deseo y el temor son la trama y la urdimbre del hecho de vivir, y ambos están hechos de dolor. Nuestra pregunta es: ¿puede haber una mente feliz?
Mah: El deseo es el recuerdo del placer y el temor es el recuerdo del dolor. Am-bos hacen a la mente inquieta. Los momentos de placer son meramente lapsos en la corriente del dolor. ¿Cómo puede ser feliz la mente?
Int: Eso es verdad cuando deseamos placer o esperamos dolor. Pero hay mo-mentos de dicha inesperada, imprevista. Dicha pura, no contaminada por el deseo. No buscada, no merecida, dada por Dios.
Mah: Sin embargo, la dicha solo es dicha frente a un trasfondo de dolor.
Int: ¿El dolor es un hecho cósmico, o puramente mental?
Mah: El universo es completo y donde hay completud, donde no falta nada, ¿qué puede dar dolor?
Int: El universo puede ser completo como un todo, pero incompleto en los deta-lles.
Mah: Una parte del todo vista en relación al todo es también completa. Solo cuando se ve aisladamente deviene deficiente y así un foco de dolor. ¿Qué es lo que lleva al aislamiento?
Int: Las limitaciones de la mente, por supuesto. La mente no puede ver el todo por la parte.
Mah: Muy bien. La mente, por su naturaleza misma, divide y opone. ¿Puede ha-ber alguna otra mente, que una y armonice, que vea el todo en la parte y la parte co-mo totalmente relacionada con el todo?
Int: La otra mente —¿dónde buscarla?
Mah: Yendo más allá de la mente que limita, divide y opone. Poniendo fin al proceso mental tal como nosotros lo conocemos. Cuando éste llega a su fin, nace esa mente.
Int: ¿En esa mente ya no existe el problema de la alegría y de la pena?
Mah: No como nosotros las conocemos, como deseable o repugnante. Deviene más bien una cuestión de amor que busca expresión y que encuentra obstáculos. La mente inclusiva es amor en acción, batallando contra las circunstancias, inicialmente frustrado, finalmente victorioso.
Int: Entre el espíritu y el cuerpo, ¿es el amor el que proporciona el puente?
Mah: ¿Quién más? La mente crea el abismo, el corazón lo cruza.
4

El Mundo Real está Más Allá de la Mente


Interlocutor: En varias ocasiones se ha formulado la pregunta en cuanto a si el universo está sujeto a la ley de causación, o si existe y funciona al margen de la ley. Usted parece sostener el punto de vista de que es incausado, de que todo, por peque-ño que sea, es incausado, que surge y desaparece sin ninguna razón cualquiera que sea.
Maharaj: Causación significa sucesión en el tiempo de acontecimientos en el es-pacio, ya sea ese espacio físico o mental. Tiempo, espacio, causación son categorías mentales, que surgen y se sumergen con la mente.
Int: Mientras la mente opera, la causación es una ley válida.
Mah: Como todo lo mental, la supuesta ley de causación se contradice a sí mis-ma. Ninguna cosa en la existencia tiene una causa particular; el universo entero con-tribuye a la existencia aún de la cosa más pequeña; nada podría ser como es sin que el universo sea lo que es. Cuando la fuente y fundamento de todo es la única causa de todo, hablar de causalidad como una ley universal es incorrecto. El universo no está limitado por su contenido, porque sus potencialidades son infinitas; además es una manifestación o expresión de un principio fundamental y totalmente libre.
Int: Sí, finalmente, uno puede ver que hablar de una cosa como la única causa de otra cosa es enteramente incorrecto. Sin embargo, en la vida de hecho nosotros ini-ciamos invariablemente la acción con miras a un resultado.
Mah: Sí, hay mucha actividad de ese tipo, debido a la ignorancia. Con sólo que las gentes supieran que nada puede acontecer a menos que el universo entero lo haga acontecer, lograrían mucho más con menos gasto de energía.
Int: Si todo es una expresión de la totalidad de las causas, ¿cómo podemos hablar de una acción intencionada hacia un logro?
Mah: El impulso mismo de lograr es también una expresión del universo total. Muestra meramente que la energía potencial ha subido a un punto particular. Es la ilusión del tiempo lo que le hace a usted hablar de causalidad. Cuando el pasado y el futuro se ven en el ahora atemporal como partes de un modelo común, la idea de causa-efecto pierde su validez y la libertad creativa ocupa su lugar.
Int: Sin embargo, yo no puedo ver cómo algo puede llegar a ser sin una causa.
Mah: Cuando digo que una cosa es sin causa, quiero decir que puede ser sin una causa particular. Su propia madre no era necesaria para darle a usted nacimiento; usted podría haber nacido de alguna otra mujer. Pero usted no podría haber nacido sin el sol y la tierra. Ni siquiera estos podrían haber causado su nacimiento sin el factor más importante: su propio deseo de nacer. Es su deseo lo que da nacimiento, lo que da nombre y forma. Lo deseable es imaginado y deseado y se manifiesta como algo tangible o concebible. Así se crea el mundo en el que vivimos, nuestro mundo personal. El mundo real está más allá del alcance de la mente; nosotros lo vemos a través de la red de nuestros deseos, dividido en placer y dolor, justo e injusto, interior y exterior. Para ver el universo como es, usted debe ir más allá de la red. No es difícil hacerlo, pues la red está llena de agujeros.
Int: ¿Qué quiere usted decir por agujeros? ¿Y cómo encontrarlos?
Mah: Mire la red y sus muchas contradicciones. Usted hace y deshace a cada pa-so. Usted quiere paz, amor, felicidad y trabaja duramente para crear dolor, odio y guerra. Usted quiere longevidad y se sobrealimenta, usted quiere amistad y explota a los demás. Vea su red como hecha de tales contradicciones y suprímalas —su mismo verlas harán que desaparezcan.
Int: Puesto que mi ver la contradicción hace que desaparezca, ¿no hay ningún la-zo causal entre mi ver y su desaparecer?
Mah: La causalidad, incluso como concepto, no se aplica al caos.
Int: ¿Hasta qué punto es el deseo un factor causal?
Mah: Uno de los muchos. Para cada cosa hay innumerables factores causales. Pe-ro la fuente de todo lo que es, es la Posibilidad Infinita, la Realidad Suprema, que está en usted y que da su fuerza, su luz y su amor a toda experiencia. Pero, esta fuente no es una causa y ninguna causa es una fuente. Debido a eso, yo digo que todo es incausado. Usted puede intentar descubrir cómo acontece una cosa, pero usted no puede averiguar porqué una cosa es como es. Una cosa es como es, porque el univer-so es como es.

5

Lo que Nace debe Morir


Interlocutor: ¿La consciencia que presencia es permanente o no?
Maharaj: No es permanente. El conocedor surge y se sumerge con lo conocido. Eso en lo que tanto el conocedor como lo conocido surgen y se sumergen, es más allá del tiempo. Las palabras permanente o eterno no se aplican.
Int: En el sueño profundo no hay ni lo conocido, ni el conocedor. ¿Qué mantiene al cuerpo sensitivo y receptivo?
Mah: Ciertamente usted no puede decir que el conocedor estaba ausente. La ex-periencia de las cosas y de los pensamientos no estaba, eso es todo. Pero la ausencia de experiencia también es experiencia. Es como entrar en una habitación oscura y decir: «No veo nada». Un hombre ciego de nacimiento no sabe lo que significa la oscuridad. Similarmente, sólo el conocedor sabe que no sabe. El sueño profundo es meramente un lapso en la memoria. La vida continua.
Int: ¿Y qué es la muerte?
Mah: Es el cambio en el proceso de vida de un cuerpo particular. La integración acaba y comienza la desintegración.
Int: ¿Pero qué hay sobre el conocedor? ¿Con la desaparición del cuerpo, desapa-rece el conocedor?
Mah: Justamente como el conocedor del cuerpo aparece en el nacimiento, así de-saparece en la muerte.
Int: ¿Y no queda nada?
Mah: Queda la vida. La consciencia necesita un vehículo y un instrumento para su manifestación. Cuando la vida produce otro cuerpo, otro conocedor viene al ser.
Int: ¿Hay un lazo causal entre los sucesivos conocedores del cuerpo o perceptores del cuerpo?
Mah: Sí, hay algo que puede ser llamado el cuerpo de la memoria, o cuerpo cau-sal, un registro de todo lo que se pensó, se deseó y se hizo. Es como una nube de imágenes que se mantienen juntas.
Int: ¿Qué es esta sensación de una existencia separada?
Mah: Es un reflejo en un cuerpo separado de la única realidad. En este reflejo lo ilimitado y lo limitado están confundidos y se toman como si fueran lo mismo. Deshacer esta confusión es el propósito del Yoga.
Int: ¿No deshace la muerte esta confusión?
Mah: En la muerte solo muere el cuerpo. La vida no muere, la consciencia no muere, la realidad no muere. Y la vida nunca está tan viva como después de la muerte.
Int: ¿Pero acaso renace uno?
Mah: Lo que nació debe morir. Solo lo innacido es sin muerte. Encuentre qué es lo que nunca duerme ni nunca se despierta, y cuyo pálido reflejo es nuestra sensación de «yo».
Int: ¿Cómo voy a llevar a cabo este encuentro?
Mah: ¿Cómo hace usted para encontrar algo? Mantiene sobre ello su mente y su corazón. Debe haber un interés y una recordación sostenidos. Recordar lo que nece-sita ser recordado es el secreto del éxito. Usted llega a ello por medio de la seriedad.
Int: ¿Quiere usted decir que sólo con querer encontrar es suficiente? Ciertamente, también se necesitan cualificaciones y oportunidades.
Mah: Ambas vendrán con la seriedad. Lo que es supremamente importante es estar libre de contradicciones: la meta y la vía no deben estar en niveles diferentes; la vida y la luz no deben pelearse; el comportamiento no debe traicionar a la creencia. Llámelo honestidad, integridad, entereza; usted no debe retroceder, deshacer, desrai-zar, abandonar el terreno conquistado. La tenacidad de propósito y la honestidad en la búsqueda le llevarán a usted a su meta.
Int: ¡Tenacidad y honestidad son dones, ciertamente! Yo no tengo ni rastro de ellos.
Mah: Todo vendrá a medida que usted avance. Dé usted primero el primer paso. Todas las bendiciones vienen de dentro. Vuelva adentro. «Yo soy», usted lo sabe. Sea con ello todo el tiempo que usted pueda permitirse, hasta que usted revierta a ello espontáneamente. No hay ninguna vía más simple ni más fácil.
6

La Meditación


Interlocutor: Todos los maestros aconsejan meditar. ¿Cuál es el propósito de la meditación?
Maharaj: Nosotros conocemos el mundo exterior de sensaciones y de acciones, pero de nuestro mundo interior de pensamientos y sentimientos sabemos muy poco. El propósito principal de la meditación es devenir consciente y familiarizado con nuestra vida interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia.
Incidentalmente, la práctica de la meditación afecta profundamente a nuestro ca-rácter. Nosotros somos esclavos de lo que no conocemos; de lo que conocemos so-mos señores. Cualquier vicio o flaqueza en nosotros mismos, cuyas causas y funcio-namientos descubrimos y comprendemos, los vencemos por el conocimiento mismo; lo inconsciente se disuelve cuando se trae a lo consciente. La disolución de lo in-consciente libera energía; la mente se siente adecuada y se torna calmada.
Int: ¿Cuál es la utilidad de una mente calmada?
Mah: Cuando la mente está en calma, nosotros llegamos a conocernos a nosotros mismos como el presenciador puro. Nos retiramos de la experiencia y de su experi-mentador y permanecemos aparte en la presenciación pura, que está entre ellos y más allá de ellos. La personalidad, basada en la autoidentificación, en imaginarse que uno es algo: «yo soy esto, yo soy eso», continúa, pero solo como una parte del mundo objetivo. Su identificación con el presenciador se rompe.
Int: Por lo que comprendo, yo vivo en muchos niveles y la vida en cada nivel re-quiere energía. El Sí mismo por su propia naturaleza se deleita en todo y sus energías fluyen hacia fuera. ¿No es el propósito de la meditación contener las energías en los niveles más altos, o empujarlas hacia atrás y hacia arriba, a fin de permitir que los niveles más altos prosperen también?
Mah: No es tanto una cuestión de niveles como de gunas (cualidades). La medi-tación es una actividad sattvica y apunta a la completa eliminación de tamas (inercia) y de rajas (motividad). Sattva puro (armonía) es libertad perfecta de la pereza y del desasosiego.
Int: ¿Cómo fortalecer y purificar el sattva?
Mah: El sattva es siempre puro y fuerte. Es como el sol. Puede aparecer obscure-cido por nubes y polvo, pero solo desde el punto de vista del perceptor. Ocúpese de las causas del oscurecimiento, no del sol.
Int: ¿Cuál es la utilidad de sattva?
Mah: ¿Cuál es la utilidad de la verdad, de la bondad, de la armonía, de la belleza? Ellas son su propia meta. Se manifiestan espontáneamente y sin esfuerzo cuando las cosas son dejadas a sí mismas, cuando no se interfiere en ellas, cuando no se las elu-de, ni se las desea, ni se las conceptualiza, sino que sólo se experimentan en la pre-senciación plena. Tal presenciación es ella misma sattva. Ella no utiliza ni las cosas ni a las gentes —les da realidad.
Int: Puesto que yo no puedo mejorar sattva, ¿tengo que ocuparme de tamas y ra-jas solo? ¿Cómo puedo ocuparme de ellos?
Mah: Observando su influencia en usted y sobre usted. Preséncieles en operación, observe sus expresiones en sus pensamientos, palabras y obras, y gradualmente su poder sobre usted decrecerá y emergerá la clara luz de sattva. No es un proceso difí-cil ni largo; la seriedad es la única condición del éxito.
7

La Mente


Interlocutor: Hay muchos libros interesantes escritos por gentes aparentemente muy competentes, en los que se niega la ilusoriedad del mundo (aunque no su tran-sitoriedad). Según ellos, existe una jerarquía de seres, desde el más bajo al más alto; en cada nivel la complejidad del organismo permite y refleja la profundidad, la am-plitud y la intensidad de la consciencia, sin ninguna culminación visible o cognosci-ble. Una ley suprema gobierna por todas partes: la evolución de las formas por el crecimiento y el enriquecimiento de la consciencia y la manifestación de sus poten-cialidades infinitas.
Mah: Esto puede ser así, o no. Incluso si es así, lo es solo desde el punto de vista de la mente, pero de hecho el universo entero (mahadakasha) existe solo en la cons-ciencia (chidakasha), mientras que yo tengo mi estación en lo Absoluto (parama-kasha). En el ser puro emerge la consciencia; en la consciencia el mundo aparece y desaparece. Todo lo que es, es mí mismo; todo lo que es, es mío. Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy. Todo tiene su ser en mí, en el «yo soy», que brilla en todo ser vivo. Incluso el no ser es impensable sin mí. Ocurra lo que ocurra, yo debo estar ahí para presenciarlo.
Int: ¿Por qué le niega usted el ser al mundo?
Mah: Yo no niego el mundo. Yo lo veo como aparece en la consciencia, que es la totalidad de lo conocido en la inmensidad de lo no conocido.
Lo que comienza y acaba es mera apariencia. El mundo se puede decir que apare-ce, pero no que es. La apariencia puede durar mucho en alguna escala de tiempo, y ser muy breve en otra, pero finalmente equivale a lo mismo. Todo lo que está sujeto al tiempo es momentáneo y no tiene ninguna realidad.
Int: Ciertamente, usted ve el mundo existente que le rodea a usted ¡Usted parece comportarse con entera normalidad!
Mah: Eso es lo que le parece a usted. Lo que en su caso ocupa todo el campo de la consciencia es sólo una mota en la mía. El mundo dura, pero sólo un momento. Es su memoria lo que le hace a usted pensar que el mundo continúa. Yo mismo, no vivo de memoria. Yo veo el mundo como es; una apariencia momentánea en la conscien-cia.
Int: ¿En su consciencia?
Mah: Toda idea de «yo» y «mío», incluso de «yo soy» está en la consciencia.
Int: ¿Es entonces su «ser absoluto» (paramakasha) inconsciencia?
Mah: La idea de inconsciencia existe solo en la consciencia.
Int: Entonces, ¿cómo sabe usted que usted está en el estado supremo?
Mah: Porque yo soy en él. Es el único estado natural.
Int: ¿Puede usted describirlo?
Mah: Solo por negación, como incausado, independiente, incomparable, indiviso, incompuesto, imperturbable, incuestionable, inalcanzable por el esfuerzo. Toda defi-nición positiva viene de la memoria y, por lo tanto, es inaplicable. Y sin embargo mi estado es supremamente real y, por lo tanto, posible, realizable, asequible.
Int: ¿No está usted inmerso atemporalmente en una abstracción?
Mah: La abstracción es mental y verbal y desaparece en el sueño profundo, o en el desvanecimiento; reaparece en el tiempo; yo soy en mi propio estado (swarupa) atemporalmente en el ahora. El pasado y el futuro están solo en la mente —yo soy ahora.
Int: El mundo es también ahora.
Mah: ¿Qué mundo?
Int: El mundo que nos rodea.
Mah: Es su mundo lo que usted tiene en la mente, no el mío. ¿Qué sabe usted de mí, cuando incluso mi conversación con usted está solo en su mundo? Usted no tiene ninguna razón para creer que mi mundo es idéntico al suyo. Mi mundo es real, ver-dadero, como es percibido, mientras que el suyo aparece y desaparece, según el esta-do de su mente. Su mundo es algo extraño, y usted tiene miedo de él. Mi mundo es mí mismo. Yo soy en casa.
Int: Si usted es el mundo, ¿cómo puede usted ser consciente de él? ¿No es el su-jeto de la consciencia diferente de su objeto?
Mah: La consciencia y el mundo aparecen y desaparecen juntos, de manera que son dos aspectos del mismo estado.
Int: En el sueño profundo yo no soy, y el mundo continúa.
Mah: ¿Cómo lo sabe usted?
Int: Al despertar lo sé. Mi memoria me lo dice.
Mah: La memoria está en la mente. La mente continúa en el sueño.
Int: Está parcialmente en suspenso.
Mah: Pero su imagen del mundo no es afectada. Mientras que la mente está ahí, su cuerpo y su mundo están ahí. Su mundo está hecho de mente, es subjetivo, está encerrado dentro de la mente, es fragmentario, temporal, personal, cuelga del hilo de la memoria.
Int: ¿Es así el suyo?
Mah: ¡Oh, no! Yo vivo en un mundo de realidades, mientras que el suyo es de imaginaciones. Su mundo es personal, privado, incompartible, íntimamente suyo. Nadie puede entrar en él, ver como usted ve, oír como usted oye, sentir sus emocio-nes y pensar sus pensamientos. En su mundo usted está verdaderamente solo, ence-rrado en su sueño siempre cambiante, que usted toma por la vida. Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, pe-netración inteligible, amor, cualidad real; lo individual es lo total, la totalidad —en lo individual. Todos son uno y el Uno es todos.
Int: ¿Está su mundo lleno de cosas y de gentes como lo está el mío?
Mah: No, está lleno de mí mismo.
Int: ¿Pero usted ve y oye como nosotros?
Mah: Sí, yo parezco oír y ver y hablar y actuar, pero para mí eso sólo acontece, como acontecen para usted la digestión o la transpiración. La máquina del cuerpo-mente se ocupa de eso pero me deja fuera de ella. Lo mismo que usted no necesita ocuparse del crecimiento de su cabello, así yo no necesito ocuparme de las palabras y las acciones. Ellas simplemente acontecen y me dejan en paz, pues en mi mundo nada marcha nunca incorrectamente.
8

El Sí Mismo Está Más Allá de la Mente


Interlocutor: Cuando era un niño experimenté muy a menudo estados de felicidad completa, cercanos al éxtasis. Más tarde, cesaron. Pero desde que vine a la India rea-parecieron, particularmente desde que le encontré a usted. Sin embargo estos estados, por maravillosos que sean, no son duraderos. Vienen y van y no hay ningún conoci-miento de cuando volverán de nuevo.
Mah: ¿Cómo puede algo ser estable en una mente que ella misma no es estable?
Int: ¿Cómo puedo hacer que mi mente sea estable?
Mah: ¿Cómo puede una mente inestable hacerse a sí misma estable? Por supuesto no puede. La naturaleza de la mente es vagar de un lado a otro. Todo lo que usted puede hacer es llevar el foco de la consciencia más allá de la mente.
Int: ¿Cómo se hace?
Mah: Deseche todos los pensamientos excepto uno: el pensamiento «yo soy». La mente se rebelará al comienzo, pero con paciencia y perseverancia cederá y se tran-quilizará. Una vez que usted esté tranquilo, las cosas comenzarán a acontecer espon-táneamente y completamente naturales, sin ninguna interferencia de su parte.
Int: ¿Puedo evitar esta dilatada batalla con mi mente?
Mah: Sí, puede. Viva su vida como viene, pero siempre alerta, siempre vigilante, dejando que todo acontezca como acontece, haciendo las cosas naturales de modo natural, sufriendo, regocijándose —como la vida lo traiga. Eso también es una vía.
Int: Bien, entonces puedo casarme, tener hijos, llevar un negocio… ser feliz.
Mah: Ciertamente. Usted puede ser feliz o no, tómelo a su paso.
Int: Pero yo quiero felicidad.
Mah: La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen. El placer y el dolor alternan inexorablemente. La felicidad viene del sí mismo y sólo puede encontrarse en el sí mismo. Encuentre su sí mismo real (swa-rupa) y todo lo demás vendrá con él.
Int: Si mi sí mismo real es paz y amor, ¿por qué está tan inquieto?
Mah: No es su sí mismo real el que está inquieto, pero su reflejo en la mente apa-rece inquieto porque la mente es inquieta. Es como el reflejo de la luna en el agua agitada por el viento. El viento del deseo agita a la mente, y el «yo», que no es más que un reflejo del Sí mismo en la mente, aparece cambiante. Pero esas ideas de mo-vimiento, de inquietud, de placer y de dolor están todas en la mente. El Sí mismo está más allá de la mente, presenciador consciente, pero no implicado.
Int: ¿Cómo alcanzarlo?
Mah: Usted es el Sí mismo aquí y ahora. Deje a la mente en paz, permanezca consciente y no implicado y usted se dará cuenta de que estar alerta pero desapegado, observando cómo los acontecimientos vienen y se van, es un aspecto de su naturaleza real.
Int: ¿Cuáles son los otros aspectos?
Mah: Los aspectos son infinitos en número. Dése usted cuenta de uno, y se dará cuenta de todos.
Int: Dígame usted algo que me ayude.
Mah: ¡Usted sabe mejor lo que usted necesita!
Int: Yo estoy inquieto. ¿Cómo puedo obtener paz?
Mah: ¿Para qué necesita usted paz?
Int: Para ser feliz.
Mah: ¿No es usted feliz ahora?
Int: No, no lo soy.
Mah: ¿Qué le hace a usted infeliz?
Int: Tengo lo que no quiero, y quiero lo que no tengo.
Mah: ¿Por qué no lo invierte usted?: quiera lo que usted tiene y no se preocupe por lo que no tiene.
Int: Quiero lo que es agradable y no quiero lo que es doloroso.
Mah: ¿Cómo sabe usted lo que es agradable y lo que no lo es?
Int: Por la experiencia pasada, por supuesto.
Mah: Guiado por la memoria usted ha estado persiguiendo lo agradable y esqui-vando lo desagradable. ¿Lo ha logrado usted?
Int: No, no le he logrado. Lo agradable no dura. El dolor vuelve de nuevo.
Mah: ¿Cuál dolor?
Int: El deseo del placer, el miedo del dolor, ambos son estados de miseria. ¿Hay un estado de placer sin mezcla?
Mah: Todo placer, físico o mental, necesita un instrumento. Ambos instrumentos físico y mental son materiales, se fatigan y se agotan. El placer que proporcionan es necesariamente limitado en intensidad y duración. El dolor es el trasfondo de todos sus placeres. Usted los quiere porque sufre. Por otra parte, la búsqueda misma del placer es la causa del dolor. Es un círculo vicioso.
Int: Puedo ver el mecanismo de mi confusión, pero no veo mi salida de él.
Mah: El examen mismo del mecanismo muestra la salida. Después de todo, su confusión está solo en su mente, que hasta ahora nunca se ha rebelado contra la con-fusión y nunca ha logrado hacerse con ella. Se ha rebelado solo contra el dolor.
Int: ¿De modo que todo lo que puedo hacer es permanecer confundido?
Mah: Esté alerta. Indague, observe, investigue, aprenda todo lo que pueda sobre la confusión, como opera, lo que le hace a usted y a otros. Viendo claramente la con-fusión usted deviene limpio de la confusión.
Int: Cuando miro dentro de mí mismo, encuentro que mi deseo más fuerte es crear un monumento, construir algo que me sobreviva. Incluso cuando pienso en un hogar, esposa e hijos, es porque ello es un testimonio de mí mismo duradero, sólido.
Mah: De acuerdo constrúyase un monumento. ¿Cómo se propone usted hacerlo?
Int: Importa poco qué construya, mientras sea permanente.
Mah: Ciertamente, usted puede ver por usted mismo que nada es permanente. Todo se gasta, se viene abajo, se disuelve. El terreno mismo sobre el que usted cons-truye cede. ¿Qué puede usted construir que sobreviva a todo?
Int: Intelectualmente, verbalmente, yo soy consciente de que todo es transitorio. Sin embargo, de algún modo mi corazón quiere permanencia. Quiero crear algo que dure.
Mah: Entonces usted debe construirlo de algo duradero. ¿Qué tiene usted que sea duradero? Ni su cuerpo ni su mente durarán. Usted debe buscar en otra parte.
Int: Anhelo la permanencia, pero no la encuentro en ninguna parte.
Mah: Usted mismo, ¿no es usted permanente?
Int: Yo he nacido, y moriré.
Mah: ¿Puede usted decir verdaderamente que usted no era antes de nacer y puede usted decir cuando esté muerto: «Ahora ya no soy». Usted no puede decir desde su propia experiencia que usted no es. Usted solo puede decir «yo soy». Los demás tampoco pueden decirle a usted que «usted no es».
Int: No hay ningún «yo soy» en el sueño profundo.
Mah: Antes de hacer afirmaciones tan perentorias, examine usted cuidadosa-mente su estado de vigilia. Usted descubrirá pronto que está lleno de vacíos, cuando la mente se queda en blanco. Note cuán poco recuerda usted incluso cuando está ple-namente despierto. Usted no puede decir que usted no estuvo consciente durante el sueño. Simplemente, usted no recuerda. Un vacío en la memoria no es necesaria-mente un vacío en la consciencia.
Int: ¿Puedo hacerme a mí mismo recordar mi estado de sueño profundo?
Mah: ¡Por supuesto! Eliminando los intervalos de inadvertencia durante sus horas de vigilia, usted eliminará gradualmente el largo intervalo de atención ausente que usted llama sueño. Usted sabrá que está dormido.
Int: Sin embargo el problema de la permanencia, de la continuidad del ser, no está resuelto.
Mah: La permanencia es una mera idea, nacida de la acción del tiempo. El tiempo a su vez depende de la memoria. Por permanencia usted quiere decir una memoria sin cortes a través de un tiempo sin fin. Usted quiere eternizar la mente, lo cual no es posible.
Int: ¿Entonces qué es eterno?
Mah: Eso que no cambia con el tiempo. Usted no puede eternizar una cosa tran-sitoria —solo lo que no cambia es eterno.
Int: Yo estoy familiarizado con el sentido general de lo que usted dice. No anhelo más conocimiento. Todo lo que quiero es paz.
Mah: Usted puede tener toda la paz que quiera pidiendo.
Int: Estoy pidiendo.
Mah: Debe usted pedir con un corazón indiviso y vivir una vida integrada.
Int: ¿Cómo?
Mah: Desapéguese de todo lo que torna a su mente inquieta. Renuncie a todo lo que perturba su paz. Si usted quiere paz, merézcala.
Int: Ciertamente todo el mundo merece paz.
Mah: Sólo la merecen aquellos que no la perturban.
Int: ¿De qué manera perturbo yo la paz?
Mah: Siendo un esclavo para sus deseos y temores.
Int: ¿Incluso cuando están justificados?
Mah: Las reacciones emocionales nacidas de la ignorancia o de la inadvertencia nunca están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Todo lo que usted necesita es mantenerse tranquilamente alerta, indagando en la naturaleza real de usted mismo. Ésta es la única vía hacia la paz.
9

Respuestas de la Memoria


Interlocutor: Unos dicen que el universo ha sido creado. Otros dicen que siempre ha existido y que siempre está sufriendo transformaciones. Unos dicen que está su-jeto a leyes eternas. Otros niegan incluso la causalidad. Unos dicen que el mundo es real. Otros —que no tiene ningún ser.
Mah: ¿Sobre qué mundo está usted preguntando?
Int: El mundo de mis percepciones, por supuesto.
Mah: El mundo que usted puede percibir es ciertamente un mundo muy pequeño. Y es enteramente privado. Tómelo como un sueño y entiéndaselas con él.
Int: ¿Cómo puedo tomarlo como un sueño? Un sueño no dura.
Mah: ¿Cuánto durará su pequeño mundo propio?
Int: Después de todo, mi pequeño mundo no es sino una parte del total.
Mah: ¿No es la idea de un mundo total una parte de su mundo personal? El uni-verso no viene a decirle a usted que usted es una parte de él. Es usted el que ha in-ventado una totalidad para que le contenga a usted como una parte. De hecho, todo lo que usted conoce es su mundo privado propio, por muy bien que usted lo haya amueblado con sus imaginaciones y expectativas.
Int: ¡Ciertamente, la percepción no es imaginación!
Mah: ¿Qué otra cosa es? la percepción es reconocimiento, ¿no es así? Algo ente-ramente desconocido puede ser sentido, pero no puede ser percibido. La percepción implica la memoria.
Int: Concedido, pero la memoria no lo convierte en ilusión.
Mah: Percepción, imaginación, expectación, anticipación, ilusión —todas se ba-san en la memoria. Apenas hay líneas fronterizas entre ellas. Simplemente se funden unas en otras. Todas son respuestas de la memoria.
Int: Sin embargo, la memoria está aquí para probar la realidad de mi mundo.
Mah: ¿Cuánto recuerda usted? Trate de escribir de memoria lo que usted ha esta-do pensando, diciendo y haciendo el día 30 del mes pasado.
Int: Sí, hay un vacío.
Mah: No está tan mal. Usted recuerda un montón —es la memoria inconsciente la que hace tan familiar el mundo en el que vive.
Int: Admitido que el mundo en el que vivo es subjetivo y parcial. ¿Qué hay sobre usted? ¿En qué tipo de mundo vive usted?
Mah: Mi mundo es como el suyo. Yo veo, oigo, siento, pienso, hablo y actúo en un mundo que percibo, lo mismo que usted. Pero para usted eso es todo, mientras que para mí es casi nada. Sabiendo que el mundo es una parte de mí mismo, yo no le presto más atención que la que usted presta al alimento que usted ha comido. Mien-tras está siendo preparado y comido el alimento está separado de usted y su mente está con él; una vez tragado, usted deviene totalmente inconsciente de él. Yo me he comido el mundo y ya no necesito pensar más en él.
Int: ¿No deviene usted completamente irresponsable?
Mah: ¿Cómo podría? ¿Cómo puedo yo hacer daño a algo que es uno conmigo? Al contrario, sin pensar en el mundo, todo lo que yo hago le será beneficioso. Lo mismo que el cuerpo se pone bien inconscientemente, así yo estoy incesantemente activo poniendo bien al mundo.
Int: No obstante, ¿usted es consciente del inmenso sufrimiento del mundo?
Mah: Por supuesto que lo soy, mucho más de lo que lo es usted.
Int: ¿Entonces que hace usted?
Mah: Lo miro a través de los ojos de Dios y encuentro que todo está bien.
Int: ¿Cómo puede decir usted que todo está bien? Mire las guerras, la explota-ción, la lucha cruel entre el ciudadano y el estado.
Mah: Todos esos sufrimientos los hace el hombre y está dentro del poder del hombre ponerles un fin. Dios ayuda poniendo al hombre frente a los resultados de sus acciones y pidiendo que el equilibrio sea restaurado. El karma es la ley que tra-baja por la rectitud; es la mano curativa de Dios.
10

La Presenciación


Interlocutor: Yo estoy lleno de deseos y quiero cumplirlos. ¿Cómo puedo lograr lo que quiero?
Maharaj: ¿Merece usted lo que desea? De un modo u otro usted tiene que traba-jar por el cumplimiento de sus deseos. Invierta energía y espere los resultados.
Int: ¿De dónde voy a sacar la energía?
Mah: El deseo mismo es energía.
Int: ¿Entonces por qué no se cumplen todos los deseos?
Mah: Quizás no fue bastante fuerte ni duradero.
Int: Sí, ese es mi problema. Quiero cosas, pero soy perezoso cuando llega el mo-mento de la acción.
Mah: Cuando su deseo no es claro ni fuerte, no puede tomar forma. Además, si sus deseos son personales, para su propio disfrute, la energía que usted les da es ne-cesariamente limitada; no puede ser más que la que usted tiene.
Int: Sin embargo, a menudo personas ordinarias alcanzan lo que desean.
Mah: Después de desearlo muchísimo y durante mucho tiempo. Incluso entonces, sus logros son limitados.
Int: ¿Y qué hay de los deseos no egoístas?
Mah: Cuando usted desea el bien común, el mundo entero quiere con usted. Haga suyo propio el deseo de la humanidad y trabaje usted por él. Ahí usted no puede fra-casar.
Int: La humanidad es obra de Dios, no mía. Yo estoy interesado en mí mismo. ¿No tengo el derecho de ver mis deseos legítimos cumplidos? No harán daño a nadie. Mis deseos son legítimos. Son deseos justos, ¿por qué no se hacen realidad?
Mah: Los deseos son justos o injustos según las circunstancias; depende de cómo usted los considere. Es solo para el individuo para el que una distinción entre justo e injusto es válida.
Int: ¿Cuáles son las líneas directrices para tal distinción? ¿Cómo puedo yo saber cuales de mis deseos son justos y cuales son injustos?
Mah: En su caso los deseos que llevan al sufrimiento son injustos y los que llevan a la felicidad son justos. Pero usted no debe olvidar a los demás. Su sufrimiento y su felicidad también cuentan.
Int: Los resultados están en el futuro. ¿Cómo puedo yo saber lo que serán?
Mah: Use su mente. Recuerde, observe. Usted no es diferente de los demás. La mayoría de sus experiencias son válidas para usted también. Piense clara y profun-damente, penetre la estructura entera de sus deseos y sus ramificaciones. Ellos son una parte importantísima de su entramado mental y emocional y afectan poderosa-mente a sus acciones. Recuerde, usted no puede abandonar lo que no conoce. Para ir más allá de usted mismo, usted debe conocerse.
Int: ¿Qué quiere decir conocerme a mí mismo? Al conocerme a mí mismo, ¿qué es exactamente lo que llego a conocer?
Mah: Todo lo que usted no es.
Int: ¿Y no lo que yo soy?
Mah: Lo que usted es, usted ya lo es. Sabiendo lo que usted no es, usted se libra de ello y permanece en su propio estado natural. Todo ello acontece de modo ente-ramente espontáneo y sin esfuerzo.
Int: ¿Y qué descubro?
Mah: Usted descubre que no hay nada que descubrir. Usted es lo que usted es y eso es todo.
Int: ¿Pero finalmente qué soy yo?
Mah: La negación última de todo lo que usted no es.
Int: ¡Yo no comprendo!
Mah: Es su idea fija de que usted debe ser una cosa u otra la que le ciega a usted.
Int: ¿Cómo puedo deshacerme de esta idea?
Mah: Si usted confía en mí, crea cuando le digo que usted es la presenciación pu-ra que ilumina la consciencia y su contenido infinito. Dése usted cuenta de esto y viva de acuerdo con ello. Si usted no me cree, entonces vaya usted al interior, inda-gando «¿qué soy yo?», o enfoque su mente sobre «yo soy», lo cual es ser puro y sim-ple.
Int: ¿De qué depende mi fe en usted?
Mah: De su penetración en el corazón de otras gentes. Si usted no puede ver den-tro de mi corazón, vea dentro del suyo propio.
Int: Yo no puedo hacer ni lo uno ni lo otro.
Mah: Purifíquese usted por una vida bien ordenada y útil. Observe sus pensa-mientos, sus sentimientos, sus palabras y sus acciones. Eso aclarará su visión.
Int: ¿No debo renunciar a todas las cosas primero, y vivir una vida sin hogar?
Mah: Usted no puede renunciar. Usted puede dejar su casa y dar un disgusto a su familia, pero los apegos están en la mente y no le dejarán a usted hasta que usted conozca su mente por dentro y por fuera. Lo primero es lo primero —conózcase a usted mismo, todo lo demás vendrá con ello.
Int: ¡Pero usted ya me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema!. ¿No es eso co-nocimiento de sí mismo?
Mah: ¡Por supuesto que usted es la Realidad Suprema! ¿Pero y qué? Cada grano de arena es Dios; saberlo es importante, pero eso es solo el comienzo.
Int: Bien, usted me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema. Yo le creo a usted. ¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?
Mah: Ya se lo he dicho. Descubra todo lo que usted no es. Ni el cuerpo, ni los sentimientos, ni los pensamientos, ni las ideas, ni el tiempo, ni el espacio, ni el ser ni el no ser, ni esto ni eso —nada concreto ni abstracto que usted pueda señalar es us-ted. Una mera afirmación verbal no bastará —usted puede repetir una fórmula inaca-bablemente sin ningún resultado. Usted debe observarse continuamente —particu-larmente su mente— momento a momento, sin omitir nada. Esta presenciación es esencial para la separación entre el sí mismo y el no sí mismo.
Int: La presenciación —¿no es mi naturaleza real?
Mah: Para presenciar, debe haber algo que presenciar. ¡Estamos todavía en la dualidad!
Int: ¿Qué hay sobre presenciar al presenciador? ¿La presenciación de la presen-ciación?
Mah: Juntar palabras no le llevará a usted lejos. Vaya usted adentro y descubra lo que usted no es. Nada más importa.


Yo soy Eso, Nisargadatta Maharaj

miércoles, 1 de abril de 2009

TAOISMO

Fue una de las filosofías más importantes de la antigua China. fundador fue Lao Tse, nacido en el siglo VI a.C. Este ocupó un puesto importante en la corte del emperador, pero al observar tanta corrupción decidió organizar un viaje al lejano Oeste. En su libro, Lao Tse propone un camino de salvación muy distinto al de Confucio; por lo que su doctrina se acerca más al hinduismo. Dice que lo importante alejarse de todo lo sensorial y caminar hacia lo puro, el Tao.

El Tao es el origen del cielo y de la tierra, de donde surgen tres cosas, y es el que regula el yin-yang; el modelo de comportamiento todos los hombres y el principio de toda actividad justa en lo político y lo social. Para imitar al Tao se debe tener paciencia, ser sencillo y sin pretensiones. Hay que llegar a no hacer nada para poder hacerlo todo. De evitar las tensiones, para poder llegara una quietud mística. Esta metafísica de la no-acción contribuyó a fomentar en el pueblo toda clase de supersticiones y magias, buscando ansiosamente el elixir de la vida.

El taoísmo tiene tres virtudes fundamentales que son: paz, tranquilidad y silencio. Su modelo es la naturaleza, que a su vez es buen modelo para el hombre, ya que ella no prolonga de forma indefinida tormenta o el huracán. Por lo tanto, se puede decir que el principio esencial del el No-Hacer (wu-wet), que no significa pasividad sino que propone realizar acciones no naturales. Es decir; que sugiere la espontaneidad, y deja que las cosas tomen su curso natural, que fluyan, sin forzar las acciones ni interferir en su desarrollo. Todo lo que sucede es parte del Tao y cada ser humano debe buscar el comino en su interior. El taoísmo anhela la armonía entre los hombres y entre estos y el Todo.

Para los taoístas el progreso científico y la cultura materia! son dañinos; por ejemplo, para quien recoge agua con sus manos, un cuenco fabricado para esto es algo antinatural. Los taoístas creían que el hombre debía volver a su estado primitivo y consagrarse a las fuerzas de la naturaleza. Así pues, el verdad verdadero taoísta se convierte en ermitaño.

Los taoístas de la época Han —año 202 a.C. hasta el año 9 d.C.— también prescribían varias prácticas para reforzar la esencia de la vida, como ejercicios gimnásticos semejantes al yoga, elixires mágicos preparados por alquimistas y reglas alimenticias, como el evitar comer cereales. A fines de este período, el taoísmo se propagó fuera de los círculos cortesanos y se convirtió en un culto popular revolucionario, que prometía la inmortalidad de los hombres comunes. Los revolucionarios guiados por los hermanos Chang, trataron de derrocar la dinastía Han y establecer un estado taoísta.

Un relato chino que expresa la profundidad del concepto Tao cuenta que un viejo maestro taoísta, después de muchos años de experiencia y trabajo interior; recibió la iluminación sobre la verdadera naturaleza del Tao. Moribundo varios discípulos que rodeaban su lecho lo interrogaron:

—Maestro, te tenemos por el hombre más sabio y nos consta que has penetrado en el Conocimiento del Tao. ¿Podrías decirnos en este momento qué es el Tao verdadero?

El anciano abrió lentamente los ojos y con una sonrisa en los labios, contestó:

—El Tao verdadero es el Tao verdadero.

Al instante, falleció.

En la actualidad el taoísmo se encuentra en decadencia, casi extinto.

lunes, 30 de marzo de 2009

Maneras de pensar

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Real Sociedad Británica y Premio Nóbel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota


Sir Ernest Rutherford (1871-1937)

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: "Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".

El estudiante había respondido: "lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio".

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.

Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la fórmula “altura = 0,5 por A por T2”, y así obtenemos la altura del edificio. En este punto, le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión.

En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nóbel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Niels Bohr (1885–1962)

Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.

Aplicaros el cuento... Siempre hay otro camino... o muchos!!

domingo, 29 de marzo de 2009

99 Curiosidades cientificas

La ciencia está plagada de hechos curiosos, amenos e interesantes, aquí tenéis una buena selección de datos. Y es que la ciencia no tiene por qué ser aburrida...

1. Normalmente se redondea la velocidad de la luz entorno a los 300 000 km/segundo. La medición exacta es de 299 792 458 m/s, lo que equivale a 186 287,49 millas/s.

2. La luz tarda 8 minutos y 17 segundos en viajar desde el Sol hasta la superficie terrestre.

3. El 12 de octubre de 1999 se declaró “el día de los seis mil millones de personas”, según los pronósticos de Naciones Unidas.

4. El 10% de los seres humanos de todos los tiempos está vivo en este momento exacto.

5. La Tierra rota a una velocidad de 1 609 km/h, pero se desplaza a través del espacio a la increíble velocidad de 107 826 km/h.

6. Cada año más de un millón de terremotos golpean la Tierra.

7. Cuando el volcán de Krakatoa hizo erupción en 1883, la fuerza que desató fue tan colosal que pudo oírse en Australia, a más de 4 800 km de distancia.

8. La piedra de granizo más grande pesaba 1kg y cayó en Bangladesh en 1986.

9. Alrededor de 100 rayos alcanzan la Tierra cada segundo.

10. 1 000 personas mueren al año a causa de los rayos.

11. En octubre de 1999, un iceberg del tamaño de Londres se desprendió de la barrera de hielo Antártica.

12. Si pudieses conducir en línea recta hacia el espacio, llegarías en poco más de una hora.

13. La tenia humana puede llegar a alcanzar los 22,9 m.

14. La Tierra tiene 4 560 millones de años de antigüedad, al igual que la Luna y el Sol.

15. Los dinosaurios se extinguieron antes de que se formasen las Montañas Rocosas o los Alpes.

16. Las arañas femeninas conocidas como viudas negras se comen a los machos después del apareamiento.

17. Cuando una pulga salta, su índice de aceleración es 20 veces superior al del lanzamiento del trasbordador espacial.

18. Si el Sol midiese tan solo una pulgada de diámetro (2,54 cm), la estrella más cercana se encontraría a 716 km de distancia.

19. La ciruela Kakadu australiana contiene 100 veces más vitamina C que una naranja.

20. Los astronautas no pueden eructar porque la ingravidez no permite la separación de líquido y gas en sus estómagos.

21. En la cima del Monte Everest, a 8 848 m, la densidad del aire es sólo una tercera parte de la que se registra a nivel del mar.

22. Una millonésima de la millonésima de la millonésima de la millonénisma de la millonésima de segundo después del Big Bang, el universo tenía el tamaño de un guisante.

23. El ADN fue descubierto por primera vez en 1869 por el suizo Friedrich Mieschler.

24. La estructura molecular del ADN fue establecida por primera vez en 1953 por Watson y Crick.

25. El primer cromosoma humano sintético fue creado en 1997 por científicos estadounidenses.

26. El termómetro fue inventado en 1607 por Galileo.

27. El inglés Roger Bacon inventó la lupa en 1250.

28. Alfred Nobel inventó la dinamita en 1886.

29. A Wilhelm Rontgen le concedieron el Premio Nobel de Química por descubrir los rayos X en 1895.

30. El árbol más grande de todos los tiempos era un eucalipto australiano. En 1872 registró una altura de 132 m.

31. Christian Barnard practicó el primer trasplante de corazón en 1967. El paciente vivió 18 días más.

32. La envergadura de un Boeing 747 es superior que la longitud del primer vuelo de los hermanos Wright.

33. Una anguila eléctrica puede producir una descarga superior a los 650 voltios.

34. La comunicación sin cables experimentó un gran paso adelante en 1962 con el lanzamiento de Telstar, el primer satélite capaz de retransmitir señales de teléfono y de televisión por satélite.

35. Los primeros productores de vino vivieron en Egipto alrededor del año 2300 aC.

36. El virus del Ébola mata a 4 de cada 5 humanos a los que infecta.

37. Dentro de 5 mil millones de años el Sol se quedará sin combustible y se convertirá en una Gigante Roja.

38. Las jirafas suelen dormir durante 20 minutos al día. Pueden llegar a dormir hasta 2 horas (a ratos, no de una sola vez), pero excepcionalmente. Nunca se acuestan.

39. El orgasmo de un cerdo dura 30 minutos.

40. Sin su capa de mucosidad, el estómago se digeriría a sí mismo.

41. Los humanos tienen 46 cromosomas, los guisantes 14 y el cangrejo 200.

42. En el cuerpo humano hay 96 560 Km. de vasos sanguíneos.

43. Una célula sanguínea tarda 60 segundos en completar su recorrido por el cuerpo.

44. Utopía es una gran superficie plana de Marte.

45. El día del sepelio de Alexander Graham Bell se detuvo todo el sistema telefónico estadounidense durante un minuto en señal de duelo.

46. La llamada de baja frecuencia de la ballena jorobada es el sonido más fuerte producido por un ser vivo.

47. La llamada de la ballena jorobada produce un sonido más alto que el del Concorde y puede ser escuchado a 926 Km. de distancia.

48. Una cuarta parte de las especies vegetales del planeta estarán en peligro de extinción en el año 2010.

49. Cada persona pierde más de 18kg de piel durante su vida.

50. Con 38 cm, los ojos del calamar gigante son los mayores del planeta.

51. Las galaxias más grandes contienen un billón de estrellas.

52. El universo contiene más 100 mil millones de galaxias.

53. Las heridas plagadas de gusanos cicatrizan rápidamente y sin que se extienda la gangrena ni otras infecciones.

54. Se transmiten más gérmenes dando la mano que besando.

55. El glaciar más largo del Antártico, el glaciar Almbert, tiene 400 km de largo y 64 de ancho.

56. La velocidad máxima a la que una gota de lluvia puede caer es de 28 km/h.

57. Una persona sana tiene 6 mil trillones de moléculas de hemoglobina.

58. Gracias a su dieta rica en salmón y baja en colesterol los Inuits raramente sufren enfermedades cardíacas.

59. Los casos de endogamia provocan que 3 de cada 10 perros dálmata padezcan desordenes auditivos.

60. El insecto alado más pequeño del mundo, la avispa parasitaria de Tanzania, es más pequeño que el ojo de una mosca común.

61. Si el Sol fuese del tamaño de un balón de playa, Júpiter tendría el tamaño de una pelota de golf y la Tierra sería tan solo un guisante.

62. Un objeto pesado tardaría alrededor de una hora en hundirse unos 10 Km. en la parte más profunda del océano.

63. Hay más organismos vivos en la piel de un ser humano que seres humanos en la faz de la Tierra.

64. La ballena gris recorre más de 23 150 km durante su migración anual de ida y vuelta desde el Ártico hasta México.

65. Cada molécula de goma está compuesta por más de 65 000 átomos.

66. Alrededor de mil billones de neutrinos del Sol habrán atravesado tu cuerpo mientras lees esta frase.

67. …y ya han pasado la Luna.

68. Un quásar emite más energía que 100 galaxias gigantes.

69. Los quásares son los objetos más lejanos del universo.

70. El cohete Saturno V que llevó al hombre a la luna desarrollaba una energía equivalente a 50 aviones Jumbo 747.

71. El koala duerme 22 horas al día de promedio, dos horas más que el perezoso.

72. La luz tardaría 0,13 segundos en dar una vuelta a la Tierra.

73. Los varones producen mil células de esperma por segundo, 86 millones al día.

74. Las estrellas de neutrones son tan densas que una sola cucharadita sería más pesada que toda la población terrestre.

75. Uno de cada 2 000 bebés nace con un diente.

76. Cada hora el Universo se expande más de mil millones de Kilómetros en todas direcciones.

77. En algún lugar del parpadeo de un canal de televisión mal sintonizado se encuentra la radiación de fondo desprendida por el Big Bang.

78. Incluso viajando a la velocidad de la luz tardaríamos 2 millones de años en llegar a la galaxia grande más cercana, Andrómeda.

79. La temperatura en el Antártico puede descender de golpe hasta -35ºC.

80. Con más de 2 000 Km. de longitud, el gran arrecife de coral es la estructura viviente más grande de la Tierra.

81. Un dedal lleno de estrella de neutrones pesaría más de 100 millones de toneladas.

82. El riesgo de que un meteorito golpee a un ser humano es de una vez cada 9 300 años.

83. El lugar habitado más seco del mundo es Asuán, en Egipto, donde el promedio anual de lluvias es de 50 mm.

84. El lugar más profundo de todos los océanos del mundo se encuentra en la Fosa de las Marianas, en el Pacífico, y tiene una profundidad de 10 924 m.

85. Los cráteres de meteorito más grandes del mundo se encuentran en Sudbury, en el estado de Ontario, Canadá y en Vredefort, Sudáfrica.

86. El desierto más grande del mundo, el Sahara, tiene más de 9 065 000 km2.

87. El mayor dinosaurio jamás descubierto era el Seismosaurus, que medía más de 30m de altura y pesaba más de 80 toneladas.

88. La gestación del elefante africano dura 22 meses.

89. El bandicut de nariz corta tiene un periodo de gestación de tan solo 12 días.

90. El porcentaje de mortalidad por la mordedura de la serpiente mamba negra es del 95%

91. En el siglo XIV la peste negra acabó con la vida de 75 millones de personas. Las pulgas de la rata negra eran las portadoras de la enfermedad.

92. El sentido del olfato de un perro es mil veces más sensible que el de los humanos.

93. Un huracán típico produce la energía equivalente a 8 000 mil bombas de un megatón.

94. El 90% de las muertes por huracanes se producen por ahogamiento.

95. Para escapar de la atracción terrestre un cohete necesita desplazarse a 11 km/s.

96. Si cada estrella de la Vía Láctea tuviese el tamaño de un grano de sal, entre todas podrían llenar una piscina olímpica.

97. La vida microbiana puede sobrevivir en el sistema de refrigeración de los reactores nucleares.

98. Los micro-organismos han vuelto a la vida después de haber permanecido congelados en capas de hielo subterráneas durante 3 millones de años.

99. Nuestro programa de radio más antiguo de 1930 ya ha viajado a través de 100 000 estrellas.