martes, 10 de julio de 2012

Confia

Confía en Dios. Él hace Su Labor mucho mejor de lo que tú podrías sugerirle. Confía en Ti. El creador te puso a cargo de tu vida; seguro puedes elegir bien qué hacer con ella. Confía en el Amor. Porque eres Amor. El miedo es sólo un amor al que golpearon. Sánate. Confía en que estás en el lugar perfecto, en el momento preciso. Vive este presente así como es. Dios lo creó para ti y es perfecto: sumérgete en él, pon atención a cada detalle y siente con plenitud este presente, no la ilusión del presente en el que crees que deberías estar para ser espiritual. Si vives este presente a plenitud podrás pasar libremente al siguiente, sin lamentos ni indecisiones. Si vives atento, te darás cuenta de que se encuentra en tu corazón lo que buscabas en tus pensamientos. Te darás cuenta de que los tesoros del Espíritu se encuentran en las profundidades del presente y no en los regalos que el futuro traerá. Confía en que estás sintiendo exactamente lo que deberías sentir. Porque todo lo que sientes está bien, aunque sea dolor. Porque cuando le pones atención a la herida la energía misma te indica lo que hace falta para sanarla: ya sea atención, amor, perdón…o dejar de hurgar en ella y olvidarla. Dale tiempo, pero préstale atención. Lo único que necesita una herida para infectarse es que la niegues y te resistas a observarla. Que te duela es un acto de amor: te recuerda una parte de ti que necesita que le permitas ser inundada de Amor, y perdonada por existir. Con atención todo se sana. Con descuido, todo se lía. Confía en que Dios está unido a ti, y en que Te está hablando. ¿Cómo si no a través del dolor te indicaría lo que es necesario cambiar? Tú sabes que ignoras todas las demás señales. Y de hecho, está bien que sea así. Confía en tu corazón: si produce sufrimiento no es bueno para ti; aunque sepa a caramelo. Confía en que tu cuerpo es Sagrado. Redímelo. Está bien que sienta lo que siente. Vive con él y hónralo. Confía en que es Vida, y en que la vida es sabia. No te dañes y no dañes a otros. Tu cuerpo es más sagrado que tu mente, porque el cuerpo “es así” como la vida y como el Espíritu. La mente puede negar lo que ve, creer en mentiras, y lamentablemente, albergar muchas tonterías. Atrévete a ver, en lugar de creer. Y cuando veas, cambia lo que te haga sufrir. Toca en lugar de creer, y elige lo que perfuma de gozo al corazón. Olvida las mentiras, pero también la necedad que te ata los placeres que te dejan sediento. Confía en que está bien llorar y reír si así lo quieres. Hay muchas formas de sanar tu energía y de depurarte; y todas ellas están bien, y son sagradas. Eres humano: perdónate por serlo. En este viaje de la vida sentirás muchas cosas que talvez quisieras no sentir. Pero negarlas no cambiará el hecho de que las sientes. Entra en paz con tu humanidad. Llora si lo necesitas. Acepta lo que sientes. Elige bien lo que quieres. La elección está por encima de todo. Confía en la sabiduría de tu corazón. Si sueltas el dolor podrás abrazar el gozo. Puedes sentir que el dolor te lo ocasionan otros y que tienes que defenderte de ellos. Puedes creer que hay cosas que deben cambiar para que tú seas feliz. Yo no sé, talvez sí. Pero suelta el dolor, aunque duela y sientas que te puede desgarrar el corazón… suéltalo. No te asustes, lo que en ti se haya firmemente adherido, poco a poco se adhirió. Poco a poco puede ser abandonado también; y el momento desgarrador que esperabas talvez nunca llegue, si eliges con sensibilidad tu siguiente paso. Confía en que estás rodeado de las personas y las circunstancias necesarias para tu crecimiento. Todo pasa. Así que no creas que nadie ni nada durarán para siempre. Pero por ahora son ellos los enviados de Dios para amarte, y tú el enviado para amarlos a ellos. No engañes, no mientas, no dañes. Ofrece tus regalos de Amor; no esperes a que tu mente decida el momento en que el Corazón puede dar su Amor. Acepta el Amor que llega a ti; no esperes a que tu miedo decida que es momento de permitir la entrada del Amor al corazón. Pero protégete del daño, y no tengas mala voluntad hacia nadie. Todo estará bien. Todo está bien ahora. Que el fuego del Amor nos purifique sin lastimarnos. Y recibe un abrazo fraternal. Que tu amor y tu sabiduría nos bendigan a todos. Atte. El loco (E-MAIL RECIBIDO)

viernes, 25 de mayo de 2012

Es posible ser dichoso con el placer como compañero. Y dichoso, con el dolor como compañero.

Así, es también posible ser desdichado con el placer como acompañante. Y desdichado, con el dolor como acompañante. Hola, recibe una bendición. Y un abrazo, de corazón a corazón. El ser humano cuenta con un sistema interno de placer/dolor. Pero cuenta también con un sistema de dicha/desdicha. Tú ya sabes esto. Pero es un honor recordártelo. Una gran parte de lo que sentimos está determinada por los pensamientos que albergamos, las palabras que pronunciamos y las acciones que ejecutamos. Por los resultados que nuestras acciones desencadenan, o cultivan. Otra gran parte de nuestra experiencia vital es incomprensible, y sus causas parecen ajenas a nosotros cuando la mente se pregunta el porqué. Lo que sentimos y experimentamos algunas veces nos parece extraño, o indeseable. El placer y el dolor son nuestra herencia material. La dicha y la desdicha son nuestra herencia espiritual. Tú puedes ser dichoso independientemente de las circunstancias que estés experimentando en vida. Algunos retos son más difíciles que otros, lo reconozco. Hay cosas que por amor o compasión no se le desean a nadie, porque no las deseamos para nosotros mismos. Es verdad. También es verdad que existen muchas cosas que nos gustaría que no existieran y que seres queridos y no queridos experimentan aunque no nos guste su existencia. Aceptemos que existen y que algo podemos hacer al respecto. Elegir nuestra postura ante las mismas, por lo menos. Todos nosotros anhelamos la felicidad. Un estado de completa paz, satisfacción y amor. Buscamos la felicidad que es infinita. Lamentablemente, la buscamos en el placer que es finito, y no la encontramos. Confundiendo la felicidad con el placer, temblamos ante la sola idea del dolor, y creamos más dolor en nuestra vida al huir de él. La felicidad nos elude cuando actuamos de esta manera. Pasamos la vida desdichados, porque buscamos la dicha en un lugar en el que nunca ha estado. La buscamos en el placer y el dolor, y no la encontramos. El placer no es felicidad, ni el dolor, desdicha. La desdicha es sólo el resultado de querer obtener nuestra felicidad del sistema de placer/dolor. Perseguimos el placer y nos damos cuenta de que tiene un límite que no podemos burlar. Huimos del dolor y nos damos cuenta de que tiene un lugar en la vida, sin importar cuanto le temamos. La desdicha es producto de la ignorancia. La ignorancia del hecho de que el placer es sólo placer, y el dolor sólo dolor. La felicidad es otra cosa. La felicidad ES, no nos acontece. Es permanente, no mutable. Es infinita porque está presente aunque los fenómenos sean cambiantes. Nos esforzamos por controlar todo y a todos, cuando confundiendo la felicidad con el placer, nos empeñamos en que este último no cambie, aún cuando sabemos que pasará. Si nos instalamos en nuestro Ser, si nos instalamos en nuestra felicidad, podremos observar el desfile transitorio de placer/dolor del que consta la experiencia humana sin perder nuestra felicidad. La felicidad se experimenta, pues, gracias a la capacidad del ser humano de permanecer en su centro, en lo que el verdaderamente ES, sin identificarse con lo que le acontece; sin identificarse con el desfile de formas, nombres, olores, sabores, sonidos y sensaciones que desfilan ante él. De ahí el valor del desapego. El desapego no es negligencia, ni descuido. El desapego es la aceptación de que cambiará todo lo que tenga que cambiar, y que todo lo que cambia es porque tenía que cambiar. O podía hacerlo, por lo menos. El desapego es vivir en el centro, en lo que se Es, mientras se experimenta todo lo demás. En suma: No busques el Sol en la Tierra. El Sol está en el Cielo. La Tierra tiene cosas hermosas. Placer y dolor. Cosas grandes y pequeñas. Cosas que llegan y pasan. Y son hermosas. Se pueden ver mientras esté presente el Sol, y el Sol sigue existiendo mientras las observamos. Pero no son el Sol. Busquemos el Sol en el Cielo y lo encontraremos. Busquemos la felicidad en el Espíritu y la encontraremos. Cuando experimentemos placer. Y cuando experimentemos dolor. En realidad, hemos tenido momentos de felicidad tan totales, que hacen irrelevantes nuestra experiencia del placer y del dolor. Podremos también influir en nuestra vida de forma que creemos más placer y menos dolor. Es verdadero que existe esta posibilidad, y es lícito hacer este esfuerzo. Pero seamos sabios. Sepamos que la felicidad se encuentra más allá. En otro ámbito. En otro lugar. Sagrado. Divino. Inalterable. Allá en donde el placer, el dolor y los efectos de ambos no llegarán jamás. Allá, en el centro de lo que somos. En el corazón. Si lo entiendes así. Que seamos hijos de la Sabiduría y el Amor. Que ya lo somos. Que lo recordemos. Que lo manifestemos. El Loco. E-mail recibido.-

Eres una Obra Maestra

Una vez una ciruela dijo, -Sólo porque pasó por aquí un amante de bananas me convertí en una banana. Desafortunadamente después de unos meses su gusto cambió, así que me transformé en una naranja. Cuando dijo que yo era amarga me volví manzana, pero igual se fué a buscar unas uvas. Sólo porque un grupo de personas no te acepta como tú eres no es necesario que elimines tu originalidad. Piensa cosas buenas de ti mismo ya que el mundo te ve basado en cuanto tú te estimas. Nunca te subestimes sólo por ganar reconocimiento. Nunca pierdas tu verdadero Ser para conseguir una relación. En el largo plazo te lamentarás haber negociado tu mayor Gloria - tu singularidad, por cierta aceptación momentánea. Inclusive Gandhi no fué aceptado por mucha gente. El grupo que no te acepta como Tú no es tu mundo. Hay un mundo para cada uno de ustedes, donde reinarás como un rey o una reina simplemente siendo tú mismo. Encuentra ese mundo; de hecho, ese mundo te encontrará a ti. Lo que puede hacer el agua, la gasolina no lo puede hacer. Y lo que puede hacer el cobre, el oro no puede. La fragilidad de la hormiga le permite moverse y la rigidez del arbol le permite mantenerse firmemente enraizado. Todo y cada uno ha sido diseñados con cierta proporción de singularidad para cumplir un propósito que podemos realizar sólo siendo el Ser único que somos. Tú sólo siendo tú puedes cumplir tu propósito y yo sólo como yo puedo servir mi propósito. Estás aquí para ser tú; sólo TÚ. Hubo una época en este mundo cuando se necesito un Krishna y él fué envíado. Hubo una época cuando se necesito un Cristo y él fué envíado. Una época cuando se necesito un Mahatma y él fué envíado; una época cuando se necesito un J.R.D. Tata y él fué envíado. Hubo una época cuando tú fuiste requerido en este planeta y así, tú fuiste envíado. Seamos lo mejor que podemos ser. En la historia del universo, no ha habido nadie como tú y no lo habrá en el tiempo infinito por venir; nunca habrá alguien como tú. La existencia debe haberte amado tanto que después de crearte rompió el molde con el que te creó; por lo que nunca más habrá alguien como tú. Eres original. Eres excepcional. Eres único. Eres una maravilla. Eres una obra de arte, una obra maestra... eres parte de tu maestro. Celebra que eres único. Tú eres tú, tu propio ser, no cambies por otros, ya que este no es ni siquiera su mundo Sri Sri Ravi Shankar

jueves, 3 de mayo de 2012

ASHTAVAKRA GITA

1. EL SER Oh, maestro ¡Dime cómo encontrar el desapego, la sabiduría y la libertad! Hijo, si deseas ser libre, Evita el veneno de los sentidos. Busca el néctar de la verdad, Del amor y del perdón, La simplicidad y la felicidad. Tierra, fuego y agua, El viento y el cielo, No eres nada de esos. Si deseas ser libre, Sabe que eres el SER, El testigo de todos esos, El corazón de la conciencia. Pon tu cuerpo a un lado. Siéntate en tu propia conciencia. Serás feliz de una vez, Por siempre quieto, Por siempre libre. No tienes casta. No te atan los deberes. Sin forma y libre, Más allá del alcance de los sentidos, El testigo de todas las cosas. ¡Entonces sé feliz! Correcto o incorrecto, Alegría y tristeza, Estos son sólo de la mente. No son tuyos. Eso no eres tú realmente. Quien actúa o disfruta. Estás en todos lados, Por siempre libre. Por siempre y verdaderamente libre, El único testigo de todas las cosas. Pero si te ves a ti mismo como algo separado, Entonces estás atado. “Yo hago esto, yo hago aquello”. ¡La vieja serpiente negra del egoísmo te ha mordido! “Yo no hago nada”. Este es el néctar de la fe, ¡Entonces bebe y sé feliz! Sabe que eres uno, Pura conciencia. Con el fuego de esta convicción, Quema el bosque de la ignorancia. Libérate de la tristeza, Y sé feliz. Porque eres alegría, contento, contento sin límites. Eres la conciencia misma. Así como una soga enrollada Es confundida con una serpiente, Así estás equivocado para el mundo. Si crees que eres libre, Eres libre. Si crees que estás atado, Estás atado. Porque el dicho es cierto: Eres lo que piensas. El Ser luce como el mundo, Pero esto es sólo una ilusión. El Ser está en todos lados. Uno. Quieto. Libre. Perfecto. El testigo de todas las cosas. Conciencia. Sin acción, sin aferrarse, sin deseo. Medita en el Ser. Uno sin dos. Conciencia exaltada. Abandona la ilusión Del Ser separado. Abandona el sentimiento, Adentro o afuera, Que tú eres esto o aquello Hijo mío, Porque piensas que eres el cuerpo, Has estado atado por mucho tiempo. Sabe que eres pura conciencia. Con este conocimiento como tu espada, Corta tus cadenas. ¡Y sé feliz! Porque ya eres libre, Sin acciones o errores, Luminoso y brillante. Estás atado sólo por el hábito de la meditación. Tu naturaleza es pura conciencia, Fluyes en todas las cosas, Y todas las cosas fluyen en ti. ¡Pero ten cuidado Con la estrechez de la mente! Eres siempre el mismo, Conciencia insondable Sin límites y libre, Sereno e imperturbable. Desea sólo tu propia conciencia. Todo lo que toma forma es falso. Sólo lo que no tiene forma es durable. Cuando entiendas La verdad de esta enseñanza, No nacerás de nuevo. Dios es infinito, Dentro del cuerpo y afuera, Como un espejo, Y la imagen en el espejo. Como el aire está en todos lados, Fluyendo alrededor de una vasija, Y llenándolo, Entonces Dios está en todos lados Llenando todas las cosas, Y fluyendo a través de ellas por siempre. 2. CONCIENCIA Ayer Vivía apabullado Por la ilusión. Pero ahora estoy despierto, Sin manchas y sereno, Más allá del mundo. Desde mi luz, Mi cuerpo y el mundo surgen. Por tanto todas las cosas son mías, O no lo es nada. Ahora he abandonado El cuerpo y el mundo. Tengo un don especial. Veo el SER infinito. Como una ola, Bullendo y echando espuma, Es sólo agua Por tanto toda la creación, Corriendo desde el Ser, Es sólo el Ser. Considera un trozo de ropa ¡Son sólo hilos! Por tanto toda la creación, Cuando miras fijamente, Es sólo el Ser. Como el azúcar En el jugo de la caña de azúcar, Soy la dulzura En todo lo que he hecho. Cuando el SER es desconocido, El mundo surge, No cuando es conocido. Pero confundes la soga con la serpiente. Cuando ves la soga La serpiente se desvanece. Mi naturaleza es luz, Nada más que luz. Cuando el mundo surge Yo sólo estoy brillando. Cuando el mundo surge en mí, Es sólo una ilusión. Agua titilando en el sol, Una vena de plata en una madreperla. Una serpiente en una hebra de cuerda. De mí el mundo fluye hacia afuera Y en mí se disuelve, Como un brazalete se funde y se convierte en oro, Como una vasija regresa a ser barro, Como una ola que se sumerge en el agua. Me adoro a mí mismo. ¡Qué maravilloso soy! Nunca muero. El mundo entero puede perecer, De Brahma a una hoja de grama, Pero yo todavía estoy aquí. En efecto, ¡qué maravilla! Me adoro a mí mismo. Porque he tomado forma, Pero todavía soy uno. Ni viniendo ni yendo, Aun en todos lados. Qué maravilloso, ¡Y qué grandes mis poderes! Porque soy sin forma, Aun hasta el fin de los tiempos Yo mantengo el Universo. ¡Maravilloso! Porque nada es mío, Y aun todo es mío. Todo cuando es pensado y hablado. No soy el conocedor, Ni lo conocido. Estos tres no son reales. Sólo lo parecen Cuando no soy conocido. Porque soy perfecto. ¡Dos de uno! Esta es la raíz del sufrimiento, Sólo percibe Que yo soy uno sin dos, Pura conciencia, puro contento, Y todo el mundo es falso. ¡No hay otro remedio! A través de la ignorancia Una vez imaginé que estaba atado. Pero yo soy pura conciencia. Vivo más allá de toda distinción, En una meditación que no se rompe. En efecto, Ni estoy atado ni soy libre. ¡Un fin a la ilusión! Todo es infundado. Para toda la creación, Aunque descansa en mí, No tiene base, El cuerpo es nada. El mundo es nada. Cuando entiendes esto completamente, ¿Cómo puedes inventarlos? Porque el Ser es pura conciencia, Nada menos. El cuerpo es falso, Y también lo son sus miedos. El cielo y el infierno, la libertad y las ataduras. Es todo una invención. ¿Qué me puede importar? Soy la conciencia en sí misma Sólo veo uno. Muchos hombres, Un páramo. ¿Entonces a qué me aferro? No soy el cuerpo. Ni este cuerpo es mío. No estoy separado. Soy la conciencia en sí misma, Atado sólo por mi sed de vida. Yo soy el océano infinito. Cuando afloran los pensamientos, El viento refresca, y como las olas Mil mundos nacen. Pero cuando caen los vientos, El comerciante se hunde con su barco, En el océano ilimitado de mi ser Él se va a pique Y todos los mundos con él. Pero, ¡oh, qué maravilloso! Soy lo profundo sin límites En quien todas las cosas vivientes Afloran naturalmente Se apresuran unos a otros de forma juguetona Y decaen. 3. SABIDURÍA Conoces el Ser, Por naturaleza Uno sin final. Conoces el Ser, Y estás sereno. ¿Cómo puedes todavía desear riquezas? Cuando desde la ignorancia, Ves plata en la madreperla, La avaricia aflora. De la ignorancia del Ser Surge el deseo. Porque en el mundo los sentidos se arremolinan. Conociéndote a ti mismo como Eso En lo que los mundos emergen y caen Como olas en el océano, ¿Por qué correteas con tanta desdicha? ¿No has oído? Eres pura conciencia, ¡y tu belleza es infinita! ¿Entonces por qué dejas que la lujuria te saque del camino? El hombre que es sabio Se conoce a sí mismo en todas las cosas Y todas las cosas en sí mismo. ¡Y aun qué extraño! Él todavía dice, “Esto es mío”. Determinado a ser libre, Se tolera en la unidad Más allá de todas las cosas. ¡Y aun qué extraño! Satisfaciéndose en la pasión, se debilita, Y la lujuria lo sobrepasa. Se debilita con la edad, Y aún así se llena de deseo, Cuando sin dudas él sabe Que la lujuria es la enemiga de la conciencia. En efecto, ¡qué extraño! Él quiere ser libre… No le importa este mundo O el próximo, Y sabe lo que transcurre O para siempre. ¡Y aun qué extraño! Aún tiene miedo de la libertad. Pero aquel que es sinceramente sabio Siempre ve el Ser absoluto. Celebrado, él no es deleitado. Desdeñado, él no se pone furioso. Puro de corazón, Mira sus propias acciones Como si fueran las de otro. ¿Cómo el halago o la culpa pueden perturbarlo? Con una comprensión clara y estable Ve este mundo como un espejismo, Y no se preocupa más por él. ¿Cómo puede temer la cercanía de la muerte? Puro de corazón, No desea nada, Aún en la desesperación. Está contento En el conocimiento del Ser. ¿Con quién puedo compararlo? Con una comprensión clara y estable Él sabe que cualquier cosa que mire Se ha alejado de esta mente Todo deseo por el mundo. Venga lo que venga, Alegría o tristeza, Nada lo mueve. 4. EL VERDADERO ESTUDIANTE El hombre sabio conoce el Ser, Y juega el juego de la vida. Pero el tonto vive en el mundo Como una bestia de carga. Quien busca realmente no siente euforia Aun en ese estado exaltado Que Indra y todos los dioses Esperan infelizmente. Él entiende la naturaleza de las cosas. Su corazón no está manchado Por lo correcto o lo incorrecto Y el cielo no está manchado por el humo. Él es puro de corazón, Sabe que el mundo entero es sólo el Ser. ¿Entonces quién puede evitar Que haga lo que quiere? De los cuatro tipos de seres, De Brahman a una hoja de grama, Sólo el hombre sabio es lo suficientemente fuerte Para abandonar el deseo y la aversión. ¡Qué excepcional es él! Al saber que él es el Ser, Actúa en consecuencia, Y nunca tiene miedo. Porque sabe que él es el Ser, Uno sin dos. El señor de toda la creación. 5. DISOLUCIÓN Eres puro. Nada te toca. ¿Qué hay a lo que puedas renunciar? Deja ir todo. El cuerpo y la mente. Disuélvete. Como burbujas en el mar. Todos los mundos surgen en ti. Conoce que tú eres el Ser. Sabe que tú eres uno. Disuélvete. Tú ves el mundo. Pero como la serpiente en la soga, No está allí realmente. Eres puro. Disúelvete. Eres uno y el mismo, En la alegría y la tristeza, En la esperanza y la desesperación, La vida y la muerte. Ya estás lleno. Disuélvete. 6. CONOCIMIENTO Soy espacio sin límites. El mundo es una vasija de barro. Esta es la verdad. No hay nada que aceptar, Nada que rechazar, Nada que disolver. Soy el océano. Todos los mundos son como olas. Esta es la verdad. Nada a lo que agarrarse, Nada que dejar ir, Nada que disolver. Soy la madreperla. El mundo es una vena de plata, ¡Una ilusión! Esta es la verdad. Nada que agarrar, Nada que desdeñar, Nada que disolver. Estoy en todos los seres. Todos los seres están en mí. Esta es la completa verdad. Nada que abrazar, Nada a lo que renunciar, Nada que disolver. 7. EL OCÉANO ILIMITADO Soy el océano ilimitado. De esta forma y de la otra, El viento, soplando donde lo hará, Lleva el barco del mundo. Pero eso no me estremece. Soy lo profundo sin límites. En quien las olas de todos los mundos Naturalmente surgen y caen. Soy el profundo infinito En quien todos los mundos Parecen surgir. Más allá de toda forma, Quieto para siempre. Aun así Yo soy. No estoy en el mundo. El mundo no está en mí. Soy puro. No tengo límites Libre del apego, Libre del deseo, Quieto. Aún así yo soy. ¡Oh qué maravilloso! Soy la conciencia en sí misma, No menos. ¡El mundo es un mágico espectáculo! Pero en mí No hay nada que abrazar Ni nada que apartar. 8.LA MENTE La mente desea esto Y se lamenta por aquello Adopta una cosa Y rechaza otra. Ahora siente rabia, Ahora felicidad. Así estás atado. Pero cuando la mente no desea nada Y no se lamenta por nada, Cuando está libre de alegría o tristeza, Y sin agarrar nada No rechaza nada … Entonces eres libre. Cuando la mente es atraída Por todo lo que siente, Estás atado. Cuando no hay atracción, Eres libre. Cuando no hay Yo, Eres libre. Cuando hay Yo, Estás atado. Considera esto. Es fácil. No adoptes nada, No apartes nada. 9. IMPARCIALIDAD Mirando esto, Evitando aquello, Poniendo una cosa contra otra, ¿Quién es libre de eso? ¿Cuándo terminará? Considera Sin pasión, Sin falta de pasión. Deja ir. Hijo mío, Es excepcional y bendecido, Quien observa los caminos de los hombres Y abandona el deseo Por placer y conocimiento, Por la vida misma. Nada dura. Nada es real. Es todo sufrimiento. ¡Una aflicción de tres aspectos! Está todo bajo el desacato. Sabe esto. Abandónalo. Permanece quieto. ¿Cuándo pararán los hombres De ponerse uno contra el otro? Deja ir los contrarios. Sé feliz con lo que sea que venga, Y así plénate a ti mismo. Maestros, santos y quienes buscan: Ellos todos dicen cosas diferentes. Quien sabe esto, Con imparcialidad se vuelve quieto. El verdadero maestro lo considera bien. Son neutralidad Ve que todas las cosas son lo mismo. Viene a entender la naturaleza de las cosas, La esencia de la conciencia. No nacerá de Nuevo. En los elementos cambiantes Ve sólo su forma pura. Descansa en tu propia naturaleza. Libérate. El mundo es sólo una lista de falsas impresiones. Abandónalas. Abandona la ilusión. Abandona el mundo. Y vive libremente. 10. DESEO Luchar y desear, Por placer o prosperidad, Estos son tus enemigos, Brotando para destruirte Desde su presunción de virtud. Déjalos ir. No te aferres a nada. Cada buena fortuna, Esposas, amigos, casas, tierras, Todos esos regalos y riquezas… Son un sueño Un acto de malabarismo ¡Un espectáculo itinerante! Unos pocos días y se van. Considera. Donde quiera que haya deseo, Está el mundo. Con resuelta neutralidad Libérate del deseo, Y encuentra la felicidad. El deseo te ata, Nada más. Destrúyelo y eres libre. Apártate del mundo, Plénate, Y encuentra felicidad duradera. Tú eres uno. Tú eres pura conciencia. El mundo no es real. Es frío y sin vida. ¿Entonces qué puedes desear saber? Vida tras vida te regodeaste En formas diferentes, Placeres diferentes, Hijos y reinos y esposas. Sólo para perderlos todos… Suficiente de la búsqueda de placer, Suficiente de riqueza y de acciones justas En el bosque oscuro del mundo ¿Qué paz mental pueden traerte? Cuán duro has trabajado, Vida tras vida, Presionado por el dolor de las tareas Tu cuerpo y tu mente y tus palabras. Es tiempo de parar. ¡Ahora! 11. QUIETUD Todas las cosas emergen, Sufren cambios Y mueren. Esto es su naturaleza. Cuando sabes esto, Nada te perturba, Nada te hace daño. Te vuelves quieto. Es fácil. Dios hizo todas las cosas. Sólo existe Dios. Cuando sabes esto, El deseo se derrite. Aferrándote a nada, Te vuelves quieto. Tarde o temprano, La fortuna o el infortunio Caigan sobre ti. Cuando sabes esto, No deseas nada, No te lamentas por nada. Dominando los sentidos, Eres feliz. Cualquier cosa que hagas, Ya sea que te traiga alegría o tristeza, Vida o muerte. Cuando sabes esto, Puedes actuar libremente, Sin apego. ¿Qué hay para alcanzar? Toda la tristeza viene por el miedo. De nada más. Cuando sabes esto, Te vuelves libre de él. Y el deseo se derrite. Te vuelves feliz Y quieto. “No soy el cuerpo, Ni este cuerpo es mío. Soy la conciencia misma”. Cuando sabes esto, No tienes pensamiento Por lo que has hecho O dejado de hacer. Te vuelves uno, Perfecto e indivisible. “Estoy en todas las cosas, Desde Brahma hasta una hoja de grama”. Cuando sabes esto. No piensas En el éxito o el fracaso O en la inconstancia de la mente. Eres puro, Eres quieto. El mundo con todas sus búsquedas Es nada. Cuando sabes esto El deseo se derrite. Porque tú eres la conciencia en sí misma. Cuando sabes en tu corazón Que no hay nada, Estás quieto. 12. PLENITUD Primero abandoné la acción, Luego las palabras ociosas Y por último el mismo pensamiento. Ahora estoy aquí. Deshaciendo mi mente de la distracción, Enfocado en un punto, Apagué el sonido de los sentidos, Y estoy aquí. La meditación se necesita Sólo cuando la mente está distraída Por la falsa imaginación. Sabiendo esto, Estoy aquí. Sin alegría o tristeza, Agarrando nada, rechazando nada. Oh, maestro, estoy aquí. ¿Qué me importa Si observo o ignoro Los cuatro estados de la vida? Meditación, Control de la mente, ¡Estas son meras distracciones! Ahora estoy aquí. Haciendo o no haciendo. Ambos vienen de no saber. Conociendo esto totalmente, Estoy aquí. Pensando En lo que está más allá del pensamiento. Eso es pensar. Abandono el pensamiento, Y estoy aquí. Quien cumple con esto Cumple con su propia naturaleza Y es pleno en efecto. 13. FELICIDAD Aun si no tienes nada, Es difícil encontrar ese contento Que viene de la renuncia. No acepto nada. No rechazo nada. Y soy feliz. El cuerpo tiembla, La lengua desfallece, La mente está gastada. Olvídalos a todos Sigo mi propósito felizmente. Sabiendo no hago nada Hago lo que sea que venga a mi camino, Y soy feliz. Atado a este cuerpo, Quien busca insiste en luchar O en quedarse quieto. Pero no supongo más Que el cuerpo es mío O no es mío. Y soy feliz. Durmiendo, sentado, caminando, Nada malo o bueno cae sobre mí. Duermo, me siento, camino Y soy feliz. Luchando o en descanso, Nada se gana o se pierde. He olvidado la alegría de ganar, La tristeza de perder. Y soy feliz. Porque los placeres van y vienen. Con qué frecuencia he visto su inconstancia. Pero he olvidado lo bueno y lo malo Y ahora soy feliz. 14. EL TONTO Por naturaleza mi mente es vacía. Aun dormido, estoy despierto. Pienso en cosas sin pensar. Todas mis impresiones del mundo Se han disuelto. Mis deseos se han derretido. ¿Entonces para qué pienso en dinero O en los sentidos ladrones, Amigos, conocimiento, libros sagrados, Liberación, Atadura, ¿Qué son para mí? ¿Por qué me preocupa la libertad? He conocido a Dios, El Ser infinito, El testigo de todas las cosas. Sin eso, un tonto. Adentro, libre de pensamiento. Hago lo que quiero, Y sólo esos como yo Entienden mis maneras. 15. EL ESPACIO CLARO DE LA CONCIENCIA El hombre que es puro de corazón Está atado a plenarse a sí mismo En cualquier forma pensada. El hombre mundano busca toda su vida, Pero está todavía apabullado Desapegado de los sentidos, Eres libre. Apegado, estás atado. Cuando esto es entendido, Puedes vivir como quieras. Cuando esto es entendido, El hombre que es brillante y ocupado Y lleno de finas palabras Cae en silencio. No hace nada. Está quieto. Con razón Esos que quieren disfrutar del mundo ¡Evita este entendimiento! No eres tu cuerpo. Tu cuerpo no eres tú. No eres quien hace. No eres quien disfruta. Eres pura conciencia, El testigo de todas las cosas. Eres sin expectativas, Libre. Dondequiera que vayas, ¡Sé feliz! El deseo y la aversión están en la mente. La mente nunca es tuya. Eres libre de su confusión. Eres conciencia en sí misma, Nunca cambiante. Dondequiera que vayas, Sé feliz. ¡Porque, verás! El Ser está en todos los seres, Y todos los seres están en el Ser. Sabe que eres libre. Libre del “yo”, Libre del “mío”. Sé feliz. En ti los mundos surgen. Como olas en el mar. ¡Es verdad! Eres la conciencia en sí misma. Entonces libérate De la fiebre del mundo. Ten fe, hijo mío, ten fe. No estés apabullado. Porque estás más allá de todas las cosas. El corazón de todo el conocimiento. Eres el Ser. Eres Dios. El cuerpo está confiado Por sus propias propiedades. Viene Se queda por un rato, Se va. Pero el Ser no viene ni se va. ¿Entonces por qué te lamentas por el cuerpo? Si el cuerpo durara hasta el fin de los tiempos, O se desvaneciera hoy, ¿Qué ganarías o perderías? Eres pura conciencia. Eres el mar infinito En el que todos los mundos, como olas, Caen y se levantan naturalmente. No tienes nada que ganar, Nada que perder. Hijo, Eres pura conciencia. Nada menos. Tú y el mundo son uno. ¿Entonces quién eres tú para pensar que puedes aferrarte a él O dejarlo ir? ¿Cómo podrías? Eres el espacio claro de la conciencia, Puro y quieto, En quien no hay nacimiento, Ni actividad, Ni “yo”. Eres uno y el mismo. No puedes cambiar o morir. Eres en cualquier cosa que ves. Tu solo. Como las pulseras y los brazaletes Y tobilleras colgantes Están todos hechos de oro. “Yo no soy eso”. “Yo soy Él”. Abandona esas distinciones. Sabe que todo es el Ser. Deshazte de todo propósito. Y sé feliz. El mundo sólo surge de la ignorancia. Tú solo eres real. No hay nadie, Ni siquiera Dios, Separado de ti mismo. Eres pura conciencia. El mundo es una ilusión. Nada más. Cuando entiendes esto completamente, Los deseos se disipan. Encuentras paz. ¡Porque en efecto! No hay nada. En el océano de ser Hay sólo uno. Hubo y habrá Sólo uno. Ya estás pleno. ¿Cómo puedes estar atado o libre? Dondequiera que vayas, Sé feliz. Nunca alteres tu mente Con sí o no. Haz silencio. Eres conciencia en sí misma. Vive en la felicidad. De tu propia naturaleza, Que es la felicidad en sí misma. ¿Cuál es el uso de pensar? De una vez y por todas, Abandona la meditación. No retengas nada en tu mente. Eres el Ser Y eres libre. 16. OLVIDA TODO Hijo mío, Puedes leer o discutir las escrituras Tanto como quieras. Pero mientras no olvides todo, No vivirás en tu corazón. Eres sabio. Juegas, trabajas, meditas. Pero tu mente todavía desea Eso que está más allá de todo, Donde todos los deseos se desvanecen. Luchar es la raíz de la tristeza. ¿Pero quién entiende esto? Sólo cuando estés bendecido Con el entendimiento de esta enseñanza Encontrarás la libertad. ¿Quién es más perezoso que el maestro? ¡Tiene problemas hasta para pestañear! Pero sólo él es feliz. Nadie más. Ver esto, Evitar aquello. Pero cuando la mente deja de poner Una cosa contra la otra, Deja de desear placer. No se preocupa más por la riqueza Por deberes religiosos o la salvación. Desear los placeres de los sentidos, Sufres apego. Desdeñándolos Aprendes el desapego. Pero si no deseas nada, Ni desdeñas nada, Ni el apego ni el desapego te atan. Cuando vives sin discernimiento, Emerge el deseo. Cuando el deseo persista, Los sentimientos y las preferencias emergen, De gustar y no gustar. Son la raíz y las ramas del mundo. De la actividad, el deseo. De la renunciación, la aversión. Pero el hombre de sabiduría es un niño. Nunca pone una cosa contra la otra. ¡Es verdad! Él es un niño. Si deseas el mundo, Puedes tratar de renunciar a él Para escapar de la tristeza. ¡En vez de eso, renuncia al deseo! Entonces estarás libre de tristeza, Y el mundo no te perturbará. Si deseas la liberación, Pero todavía dices “mío”, Si sientes que eres el cuerpo, No eres un sabio o alguien que busca. Eres simplemente un hombre que sufre. Deja que Hari te enseñe, O Brahma, nacido del loto, ¡O el mismo Shiva! A menos que olvides todo, Nunca vivirás en tu corazón. 17. MÁS ALLÁ DE TODO El hombre que es feliz y puro Y a quien le gusta su propia compañía Reúne el fruto de su práctica Con el fruto de la sabiduría. El hombre que conoce la verdad Nunca es infeliz e el mundo. Porque él solo llena el Universo. Así como el elefante ama Las hojas del árbol sallaki, Y no las del árbol neem, Así el hombre que se ama a sí mismo Siempre rechaza los sentidos. Es difícil encontrar un hombre Que no tiene deseo. Por lo que no ha probado O prueba el mundo Y no ha sido tocado. Aquí en el mundo, Algunos quieren placer, Otros buscan libertad. Pero es difícil encontrar Un hombre que no quiera ninguno de los dos. Él es una gran alma. Es difícil de encontrar Un hombre que tenga una mente abierta, Que no busque o no rechace, Riqueza o placer, Deber o liberación, Vida o muerte… No quiero que el mundo se acabe. No le importa si dura. Cualquier cosa que le suceda, Vive en felicidad. Porque está realmente bendecido. Ahora que él entiende, Que está pleno, Su mente es llevada hacia adentro, Y es pleno. Ve y oye, Toca, huele y saborea, Y es feliz. Cualquier cosa que hace no tiene propósito. Sus sentidos han sido aquietados. Sus ojos están vacíos. No tiene deseo o aversión. Para él las aguas del mundo Se han secado. No está dormido. No está despierto. Nunca cierra sus ojos O los abre. Donde quiera que está, Está más allá de todo. Es libre. Y el hombre que es libre Siempre vive en su corazón. Su corazón es siempre puro. Cualquier cosa que pase, Está libre de deseos. Cualquier cosa que ve u oye o toca, Cualquier cosa que huela o pruebe, Cualquier cosa que obtenga, Él es libre. Libre de la lucha, Y de la quietud. Porque en efecto es una gran alma. Sin culpa o halago, Rabia o alegría. No da nada. No toma nada. No quiere nada. Nada de nada. Y cualquiera que se acerca a él, Una mujer llena de pasión, O la Muerte misma, Él no se estremece. Se queda en su corazón. ¡Es en efecto libre! Todo es lo mismo para él. Hombre o mujer, Buena fortuna o mala, Felicidad o tristeza. No hay diferencia. Él es sereno. El mundo no lo sostiene más. Ha ido más allá De los límites de la naturaleza humana. Sin compasión O el deseo de dañar, Sin orgullo o humildad. Nada lo perturba. Nada lo sorprende. Porque es libre. Nunca desea o desdeña Las cosas del mundo. Las toma como vienen. Su mente está siempre desapegada. Su mente está vacía. No se preocupa por la meditación, O la ausencia de ella, O la lucha entre el bien y el mal. Está más allá de todo, Solo. No “yo”, No “mío”. Él sabe que no hay nada. Todos sus deseos inherentes se han derretido. Cualquier cosa que hace, No hace nada. ¡Su mente ha dejado de trabajar! Simplemente se ha derretido… Y con eso, Sueños y engaños y estupidez. Y para lo que se ha vuelto, No hay nombre. 18. EL MAESTRO Ama a tu verdadero ser, Que es naturalmente feliz ¡Pacífico y luminoso! Despierta tu propia naturaleza, Y todo el engaño se derrite como un sueño. ¡Cuánto placer tomas En obtener bienes mundanos! Pero para encontrar felicidad Debes renunciar a ellos. Las tristezas del deber, Como el calor del sol Han quemado tu corazón. Pero deja que la quietud salga sobre ti Con sus dulces y refrescantes baños, Y encontrarás felicidad. Porque el mundo es nada. Es sólo una idea. Pero la esencia de lo que es Y lo que no Nunca puede fallar. El Ser es siempre el mismo, Ya pleno, Sin defectos o elección o lucha. Cerca a la mano, Pero sin límites. Cuando el Ser es conocido, Todas las ilusiones se desvanecen. Cae el velo, Y puedes ver claramente. Tus tristezas se desvanecen. Porque el Ser es libre Y vive para siempre. Lo demás es imaginación, ¡Nada más! Porque entiende esto, El maestro actúa como un niño. Cuando sabes que eres Dios Y que lo que es y lo que no Son ambos imaginarios, Y estás al fin libre de deseos, ¿Entonces qué queda por saber o decir o hacer? Porque el Ser es todo. Cuando quien busca sabe esto, Cae en el silencio. No piensa más “Soy esto, no soy aquello”. Tales pensamientos se derriten. Él está quieto. Sin placer o dolor, Distracción o concentración, Aprendizaje o ignorancia. Su naturaleza está libre de condiciones. Ganar o perder, No hace diferencia para él. Solo en el bosque o fuera en el mundo, Un Dios en el cielo o un simple mendigo, ¡No hay diferencia! Está libre de dualidad. Riqueza o placer, Deber o discernimiento No significan nada para él. ¿Qué le importa Lo que se logre o se descuide? Encontrando libertad en su vida, Quien busca no toma nada para el corazón, Ni deber ni deseo. No tiene nada que hacer Sino vivir su vida. El maestro vive más allá de las fronteras del deseo. Engaño o el mundo, Meditación en la verdad, La liberación misma – ¿Qué son para él? Ves el mundo Y tratas de disolverlo. Pero el maestro no tiene necesidad. Está sin deseo, Porque aunque ve, No ve nada. Cuando has visto a Dios Meditas en él, Diciéndote a ti mismo, “Yo soy Él”. Pero cuando estás sin pensamiento Y entiendes que sólo hay uno, Sin un segundo, ¿En quién puedes meditar? Cuando estás distraído Practicas la concentración. Pero el maestro está sin distracción. No tiene nada que alcanzar. ¿Qué le queda por lograr? Actúa como un hombre común. Pero en el fondo es muy diferente. No ve imperfección en sí mismo, Ni distracción, Ni ninguna necesidad de meditar. Está despierto, Pleno, Libre de deseo. No es ni no es. Parece ocupado, Pero no hace nada Luchando o quieto, Nunca está perturbado. Hace lo que se aparezca en su camino, Y es feliz. No tiene deseos. Puede apartar sus cadenas. Camina en el aire. Es libre, Cayendo como una hoja en el viento, De vida en vida. Ha ido más allá del mundo, Más allá de la alegría y de la tristeza. Su mente está siempre fresca. Vive como si no tuviera cuerpo. Su mente está siempre fresca y pura. Se deleita en el Ser. No hay nada a lo que quiera renunciar. No extraña nada. Su mente es naturalmente vacía. Hace todo lo que quiere. No es un hombre común. El honor o el deshonor no significan nada para él. “El cuerpo hace esto, no yo”. “Mi naturaleza es la pureza”. Con estos pensamientos, Con cualquier cosa que hace, No hace nada, Pero hace creer que no lo sabe. Encuentra libertad en su vida, Pero actúa como un hombre común. Y aun no es un tonto. Feliz y luminoso Prospera en el mundo. Gastado por los caprichos de la mente, Al fin está sereno. No sabe o piensa, Oye o ve. Sin distracción, No medita. Sin límites, No busca la libertad. Ve el mundo Pero sabe que es una ilusión. Vive como Dios. Aun si está quieto, El hombre egoísta está ocupado. Aun si está ocupado, El hombre generoso está quieto. Es libre. Su mente no se mueve Por el problema o el placer. Libre de la acción, el deseo o la duda, ¡Está quieto y brilla! Su mente no lucha Por meditar o actuar. Actúa o medita sin propósito. Cuando un tonto oye la verdad, Está confuso. Cuando la oye un sabio, Va adentro. Puede parecer un tonto, Pero no está confundido. El tonto practica la concentración Y el control de la mente. Pero el maestro es como un hombre dormido. Descansa en sí mismo Y no encuentra nada más que hacer. Luchando o quieto, El tonto nunca encuentra paz. Pero el maestro la encuentra Sólo con saber cómo son las cosas. En este mundo Los hombres prueban todo tipo de caminos. Pero miran hacia el Ser, El Amado, Despierto y puro, Sin defectos y pleno, Más allá del mundo. El tonto nunca encontrará libertad Practicando la concentración. Pero el maestro nunca falla. Sólo con conocer cómo son las cosas, Es libre y constante. Porque el tonto quiere volverse Dios, Nunca lo encuentra. El maestro ya es Dios, Sin desear serlo. El tonto no tiene base. Apurado por ser libre, Sólo mantiene el mundo girando. Pero el maestro corta de raíz, La raíz de todo sufrimiento. Porque el tonto busca la paz, Nunca la encuentra. Pero el maestro está siempre en paz, Porque entiende cómo son las cosas. Si un hombre mira el mundo, ¿Cómo puede verse a sí mismo? El maestro nunca se distrae por esto o aquello. Se mira a sí mismo. El Ser que nunca cambia. El tonto trata de controlar su mente. ¿Cómo puede tener éxito? La maestría siempre viene naturalmente Al hombre que es sabio Y que se ama a sí mismo. Un hombre cree en la existencia, Otro dice, “¡No hay nada!” Raro es el hombre que no cree en ninguno de los dos. Está libre de confusión. El tonto puede saber que el Ser Es puro e indivisible. Pero por su locura, Nunca lo encuentra. Sufre toda su vida. La mente de un hombre que quiere ser libre Da tumbos sin apoyo. Pero la mente de un hombre que ya es libre Se vale por sí misma Está libre de pasión. Los sentidos que son tigres. Cuando un hombre tímido los capta, Corre por seguridad a su cueva más cercana, A practicar el control y la meditación. Pero un hombre sin deseos es un león. Cuando los sentidos lo miran, ¡son ellos los que vuelan! Escapan como elefantes, Tan calladamente como pueden. Le sirven como esclavos. El hombre que no tiene dudas Y cuya mente es una con el Ser No busca más por maneras de encontrar la libertad. Vive feliz en el mundo, Viendo y oyendo, Tocando y oliendo y probando. Con sólo escuchar la verdad Se vuelve extenso Y su conciencia pura. Es indiferente A la lucha o la quietud. Es indiferente A su propia indiferencia. El maestro es como un niño. Hace con libertad lo que se presenta en su camino, Bueno o malo. Valiéndose por sí mismo El hombre encuentra felicidad. Valiéndose por sí mismo Encuentra libertad. Valiéndose por sí mismo Va más allá del mundo. Valiéndose por sí mismo Encuentra el final del camino. Cuando un hombre se da cuenta Que no es quien hace o quien disfruta, Las fluctuaciones de su mente se aquietan. El camino del maestro no tiene cadenas Y está libre de astucia. Él brilla. Pero para el tonto No hay paz. Sus pensamientos están llenos de deseos. El maestro es libre de mente Y su mente es libre. En su libertad juega. ¡Y la pasa maravillosamente! O se retira Y vive en una cueva en la montaña. Si el maestro encuentra un rey o una mjer O alguien a quien ama profundamente, No tiene deseos. Y cuando honra A un dios o un lugar sagrado O a un hombre versado en las escrituras, No hay deseo en su corazón. ¡Ninguno! Imperturbable Aun cuando sus sirvientes lo desprecian, O sus esposas, hijos y nietos se burlan de él. Cuando su familia entera se ríe de él, Él está afligido. Para él no hay dolor en el dolor, No hay placer en el placer. Sólo quienes lo quieren Pueden conocer su exaltación. Él no tiene forma. Su forma es el vacío. Es constante y puro. No tiene sentido del deber, El que ata a los hombres al mundo. El maestro cumple con su deber Siempre imperturbable. El tonto no hace nada Y siempre está perturbado y distraído. El maestro va a lo suyo Con perfecta ecuanimidad. Está feliz cuando se sienta, Feliz cuando habla y come Feliz dormido, Feliz yendo y viniendo. Porque conoce su propia naturaleza, Hace lo que debe sin sentirse alterado Como la gente común. Suave y luminoso, Como la superficie de un lago vasto. Sus tristezas llegan a su fin. El tonto está ocupado Aun cuando está quieto. Aun cuando está quieto El maestro reúne los frutos de la quietud. El tonto con frecuencia desdeña sus posesiones. El maestro ya no está apegado a su cuerpo. ¿Entonces cómo puede sentir atracción o aversión? La conciencia del tonto está siempre limitada Por pensar o tratar de no pensar. La conciencia del hombre que vive adentro, Aunque esté ocupado pensando, Está más allá de la conciencia misma. El maestro es como un niño. Sus acciones no tienen motivo. Él es puro. Cualquier cosa que haga, está desapegado. Está bendito. Entiende la naturaleza del Ser. Su mente ya no está sedienta. Es el mismo bajo todas las condiciones, Cualquier cosa que ve o escucha, Huele o toca o prueba. El maestro es como el cielo. Nunca cambia. ¿Qué le important el mundo O su reflejo? ¿Qué le importan la búsqueda O el fin de ella? Siempre es el mismo. La victoria es suya. Ha conquistado el mundo. Es la representación De su propia esencia perfecta Por naturaleza uno con el infinito. ¿Qué más hay que decir? Él conoce la verdad. No tiene deseos por placer o liberación. En todos los tiempos, en todos los lugares, Está libre de pasión. Ha abandonado la dualidad del mundo Que surge en la mente Y no es nada más que un nombre. Él es pura conciencia. ¿Qué más le queda por hacer? El hombre que es puro sabe con certeza Que nada realmente existe Es todo el trabajo de la ilusión. Él ve lo que no puede ser visto. Su naturaleza es paz. Él no ve el mundo de las apariencias. ¿Entonces qué reglas le importan, O falta de pasión, renuncia o autocontrol? Su forma es una luz pura y brillante. Él no ve el mundo. ¿Entonces por qué le importan la alegría o la tristeza Las ataduras o la liberación? Él es infinito y brillante. Antes del despertar del entendimiento La ilusión del mundo prevalece. Pero el maestro está libre de pasión. No tiene “yo”, No tiene “mío”, ¡Y brilla! Mira que el Ser nunca sufre o muere. ¿Entonces qué le importan el conocimiento O el mundo? ¿O el sentimiento “yo soy el cuerpo, El cuerpo es mío”? Al momento en el que el tonto abandona la concentración Y sus otras prácticas espirituales, Cae presa de lujos y deseos. Aun después de escuchar la verdad, El tonto se aferra a su locura. Trata con mucho esfuerzo de parecer calmado y sereno, Pero adentro está lleno de deseos. Cuando se entiende la verdad, El trabajo se va. Aunque ante los ojos de otros El maestro parece trabajar, En realidad no tiene ocasión De decir o hacer nada. No tiene miedo. Es siempre el mismo. No tiene nada que perder. Para él no hay oscuridad. No hay luz. No hay nada. No tiene ser por su cuenta. Su naturaleza no puede ser descrita. ¿Qué es la paciencia para él, O el discernimiento o la ausencia de miedo? En los ojos del maestro No hay nada. No hay cielo. No hay infierno. No hay tal cosa como la liberación en vida. ¿Qué más hay para decir? Nada espera ganar, Nada teme perder. Su mente está fresca y bañada con néctar. Libre de deseo, No alaba al pacífico, No culpa al malintencionado. Lo mismo en alegría y tristeza, Siempre está feliz. Ve que no hay nada que hacer. No odia el mundo. No busca el Ser. Está libre de alegría y tristeza. No está vivo, Y no está muerto. No está apegado a su familia. Libre de los deseos de los sentidos, No se preocupa por su cuerpo. El maestro no espera nada. Y brilla. Lo que sea que le ocurra, Siempre está feliz. Está por donde quiera. Y donde quiera que se encuentre a sí mismo Cuando el sol se oculte, Allí se tumba para descansar. No le importa si el cuerpo vive o muere. Está firmemente establecido en su propio ser, Se levanta por encima del ciclo de nacimiento y muerte. Está lleno de alegría. Apegado a nada. Libre de posesiones, Se vale por sí mismo. Sus dudas disipadas, Está por donde quiera. Nunca poniendo una cosa contra la otra. El maestro brilla. Nunca dice “mío”. Oro, piedra y tierra Son lo mismo para él. No está atado a la pereza Ni consumido por su propia actividad. Ha cortado los nudos que ataban su corazón. ¿Quién puede compararse con él? Indiferente a todo, Es feliz y libre. No hay el más mínimo deseo en su corazón. Sólo el hombre sin deseo Ve sin ver, Habla sin hablar, Sabe sin saber. En su visión de las cosas Lo bueno y lo malo se han disuelto. Un rey o un mendigo, Quien sea libre de deseo brilla. No tiene astucia. Ha encontrado su camino. Él es la simplicidad en sí misma. No se preocupa por la restricción, O el abandono. No tiene interés en encontrar la verdad. No tiene deseos. Descansa felizmente en el Ser. Sus tristezas se han terminado. ¿Cómo puede alguien decir lo que siente dentro? Aun cuando suene dormido, No está dormido. Aun cuando esté soñando, No sueña. Aun cuando esté despierto, No está despierto. Paso a paso, Lo que sea que le ocurra, Está feliz. Piensa sin pensar. Siente sin sentir. Es inteligente, Pero no tiene mente. Tiene personalidad, Pero no pensamiento por sí mismo. No es feliz, Ni triste. No es desapegado Ni está atado. No es libre, No busca por libertad. Él no es esto. Él no es aquello. En medio de las distracciones, Está sin distracciones. En la meditación, No medita. Insensato, No es un tonto. Conociendo todo, No conoce nada. Siempre vive dentro. Es el mismo en todos lados. La acción y el deber no son nada para él. Porque está libre de deseos, Nunca se preocupa por lo que ha hecho O no ha hecho. La culpa no lo perturba, No lo deleita el halago. Tampoco se regocija en la vida, Ni teme a la muerte. Su mente está calmada. Nunca busca la soledad del bosque, Ni escapa de la multitud. Siempre y en todos lados, Es uno y el mismo. 19. MI PROPIO ESPLENDOR Con las pinzas de la verdad he arrancado De las oscuras esquinas de mi corazón La espina de muchos juicios. Me siento en mi propio esplendor. Riqueza o placer, Duda o discernimiento, Dualidad y no dualidad, ¿Qué son ellos para mí? ¿Qué es ayer, Mañana, U hoy? ¿Qué es el espacio, O la eternidad? Me siento en mi propio resplandor. ¿Qué es el Ser, O el no Ser? ¿Qué es pensar O no pensar? ¿Qué es bien o mal? Me siento en mi propio esplendor, Me siento en mi propio resplandor. Y no tengo miedo. Despertar, Soñar, Dormir. ¿Qué son ellos para mí? ¿Incluso en el éxtasis? ¿Qué es lejos o qué es cerca? Afuera o adentro ¿Burdo o sutil? Me siento en mi propio resplandor. Disolviendo la mente, O la más alta meditación, El mundo y todo su trabajo, La vida y la muerte, ¿Qué son para mí? Me siento en mi propio resplandor. ¿Por qué conversación o sabiduría?, ¿Los tres fines de la vida O la unidad? ¡Por qué hablar de estos! Ahora vivo en mi corazón. 20. YO SOY SHIVA Estoy pleno. Los elementos de la naturaleza, El cuerpo y los sentidos ¿Qué son para mí? ¿O la mente? ¿Qué es vacío o desesperación? ¿Qué son los libros sagrados, O el conocimiento del Ser, O de la mente, Aun cuando está libre de los sentidos? ¿O la felicidad O la libertad del deseo? Soy siempre Uno sin dos. Conocimiento o ignorancia, Libertad o atadura, ¿Qué son ellos? ¿Qué es “yo”, O “mío”, O esto? ¿O la forma del Ser verdadero? Soy siempre uno. ¿Qué me preocupa la libertad En la vida o en la muerte O mi karma presente? Soy siempre Sin yo. ¿Entonces dónde está Quien actúa o disfruta? ¿Y qué es el surgimiento O el desvanecimiento de los pensamientos? ¿Qué es el mundo invisible O el visible? En mi corazón soy uno. ¿Qué es este mundo? ¿Quién busca la libertad, O la sabiduría o la unidad? ¿Quién está atado o está libre? En mi corazón soy uno. ¿Qué es la creación O la disolución? ¿Qué es buscar Al final de la búsqueda? ¿Quién busca? ¿Qué ha encontrado? Soy por siempre puro. ¿Qué me importa quien sabe, Lo que se sabe O cómo se sabe? ¿Qué me preocupa el conocimiento? ¿Qué me importa lo que es, O lo que no? Estoy quieto por siempre. ¿Qué son la alegría y la tristeza, La distracción o la concentración, El entendimiento o el engaño? Siempre estoy sin pensamiento. ¿Qué es la felicidad o el duelo? ¿Qué es aquí y ahora, O más allá? Soy por siempre puro. ¿Qué es la ilusión O el mundo? ¿Qué es la pequeña alma O Dios mismo? Uno sin dos, Soy siempre el mismo. Me siento en mi corazón. ¿Qué necesidad hay De lucha o de quietud? ¿Qué son la libertad o las ataduras? ¿Qué son los libros sagrados o las enseñanzas? ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Quién es el discípulo, Y quién es el maestro? Porque no tengo ataduras. Soy Shiva. Nada surge en mí, En quien nada es individual, Nada es doble. Nada es, Nada no es. ¿Qué más hay que decir?

sábado, 24 de marzo de 2012

Siente, porque Dios te quiere hablar








Dios te habla a través del corazón. Dios no te habla a través de la cabeza.

Y tú lo sabes, porque tanto Dios, como la Vida y todo Aquello que tiene Valor: Se Siente.

Dios te habla todo el tiempo a través de lo que sientes.

Renuncia a la dolorosa separación que supone el creer que se necesita pensar para saber lo que el Espíritu te quiere decir: lo has sabido siempre. No ha existido un solo momento en toda tu vida en el que Dios no haya estado cerca de ti diciéndote lo que es bueno para ti: ni uno solo.

Dios es Vida. Y la Vida corre a través de ti sintiéndose como hambre y cómo satisfacerla, sintiéndose como sed y cómo saciarla, sintiéndose como sueño y cómo atenderlo. Pero aún más allá de todo esto, la vida se mueve a través de ti recordándote que todos somos UNO y que beneficiando a los demás te beneficias a ti mismo, impulsándote a unirte con lo más noble y más profundo de ti, sintiéndose como una especie de “hambre espiritual” que clama por ser saciada. Que puede ser saciada.

Por favor, recuerda esto: puede ser saciada. Podemos unirnos de nuevo con el Gran Espíritu Padre-Madre. Por eso sentimos ese anhelo infinito: porque lo conocemos, porque lo recordamos, aunque sea vagamente; y queremos volver ahí. A la Plenitud.

Y de este anhelo profundo surge nuestra búsqueda de bienestar. Nuestra búsqueda de Trascendencia. Nuestra búsqueda de nosotros mismos.

Aprendemos muchísimos conceptos acerca de nosotros mismos y de los caminos para encontrarnos. Aprendemos tantos conceptos al respecto que pasamos por alto un hecho fundamental: nunca nos hemos perdido.
Siempre hemos estado presentes. Y si no nos hemos encontrado es porque hemos buscado en donde no estamos: fuera de nosotros; cuando deberíamos buscarnos dentro.

Estamos separados de nosotros mismos únicamente por la sutil y formidable ilusión de que necesitamos pensar para conocernos.
Separados de nosotros mismos y del Espíritu únicamente por la común y dañina ilusión de que debemos pensar algo antes de ponernos en contacto con lo que sentimos.

Hemos admirado tanto el velo que nos hemos olvidado de ver el rostro.

Amiga. Amigo. Siente. Por el amor de Dios: siente. Eres Vida. Estás completo. Estás completa. Eres todo. Sólo ponte en contacto contigo.

No en contacto con tu cabeza cuyos pensamientos cambian y se van como las nubes en el cielo. Fracasaremos en nuestro intento de darle coherencia a nuestro Espíritu a través de un pensamiento que no tiene consistencia. No podemos beber un texto que describe el agua.

Nademos en este océano de Amor. Seamos este océano de Amor.

Dios nos envió con todo lo necesario para reconocer sus mensajes. Lo demás lo adquirimos nosotros. No despreciemos sus banquetes gloriosos por nuestras migajas pordioseras.

¿Cómo escucharemos los mensajes del Espíritu para lograr el bienestar en la vida y la unión con lo Sagrado?

Si me lo permites, quiero compartirte algo que ha resultado de valor para mí:

El CORAZÓN tiene que decidir el ¿QUÉ?

La CABEZA tiene que buscar el ¿CÓMO?

Sólo entonces podemos estar seguros de fluir con el orden cósmico y de hacer aquello que es bueno para nosotros y bueno para los demás.

Si le preguntas a la cabeza qué hacer, la metes en serios problemas y te metes en serios problemas tú. ¿Porqué? Porque la mente no puede decidir. La mente no sabe. La mente sólo repetirá incansablemente lo que le han dicho (mucho de lo cual es contradictorio).

El corazón en cambio es más sabio al decidir. Porque él es el que va a comprobar las consecuencias de la acción emprendida. Y las consecuencias se “sienten”. Y lo que se siente es dominio del corazón. Sólo él puede decidir adecuadamente porque sólo él está unido a la Vida. A la vida que se siente incansablemente. A la vida que se siente todo el tiempo. A la vida que se desenvuelve con un sentir continuo mientras la mente se pregunta confundida qué es lo que está pasando sin conseguir explicárselo nunca.

¿Lo has sentido? ¿La maravilla de la vida moviéndose incluso en el momento más pequeño cuando la mente permanece en silencio, reverente ante la grandeza del Espíritu? Sabes entonces que todo está exactamente en el lugar que debería estar, justo en el momento preciso; que detrás de las apariencias la Vida se mueve haciendo lo que debe hacer, llamándonos para unirnos a ella: llamándonos para unirnos con nosotros mismos…con Dios, dentro de nosotros.

Sabes que no habías perdido nada, sólo habías olvidado dónde estaba; y ahora lo recuerdas. Que sólo tienes que estar atento para percibirte. Estar atento. El milagro de estar presente. El milagro de recordar que para ver sólo hay que abrir los ojos.

¿No caeré en la degeneración buscando sentir toda clase de sensaciones? Puede preguntar el miedo dentro de nosotros mismos.
Enviciarse con cualquier cosa siempre es una posibilidad si así lo decidimos. Pero hay un hecho fundamental: las adicciones se sienten mal. Así que, si escuchamos fielmente a la Vida hablándonos a través de lo que sentimos, evitaremos todo aquello que es dañino para nosotros y tomaremos sólo que aquello que es benéfico para
nosotros: porque se sentirá.

No estoy hablando de placer y dolor. Estoy hablando de Felicidad.

He sufrido un tanto para comprenderlo:

Quiero Dulzura infinita.

Quiero Paz infinita.

Quiero Dulzura y Paz infinitas para ti también.

El Loco

miércoles, 29 de febrero de 2012

Alzate Invencible











¿Cómo vas a abrazar la libertad mientras tienes las manos ocupadas
abrazando la esclavitud?

Hola. Saludo a lo más noble de Ti; saludo al Espíritu Supremo que
decidió tomar forma en ti. Permíteme honrarte cantando algo que ya
sabes. Algo que es parte de tu tesoro.

Tu Espíritu puede vencer en esta batalla. Tú puedes dominar este
mundo material y conquistar la libertad interior que te pertenece
desde el momento en que te asomaste a la existencia.

El valor es tu cualidad; una de tus cualidades. Invoco ese valor tuyo
ahora mismo. Lo reclamo para Ti. Lo hacemos emerger.

Quiero hablarte de la libertad. Quiero hablarte del desapego. Quiero
hablarte de la renuncia. ¡Oh Gran Espíritu que me acompañas!

Yo no te diré que puedes gozar de todo lo que quieras en esta vida.

Yo no te mentiré diciéndote que puedes disfrutar aquello que no te
has ganado.

Yo no te engañaré prometiéndote la libertad si no renuncias a lo
que te tiene esclavizado.

Sabes que tus manos deben soltar una cosa para poder tomar otra.

Sabes que un rey no puede abrazar a su reina mientras elige ocupar sus
brazos con una ramera.

Sabes que al tomar la espada entre tus manos, tus manos estarán
ocupadas por la espada; y por nada más. Nada más.

Amigo, amiga, ¡cuánto daño te han hecho quienes te dijeron que
puedes gozar las mieles del Espíritu mientras realizas los actos del
ego! Tú sabes que no es así.

Suelta ese apego indigno de ti.

Tus apegos no son malos, ni condeno el gozo en tu vida. Quiero que
goces porque para eso has venido. Quiero que la risa alegre tu
corazón. Quiero que tus pulmones respiren la vida profundamente y que
una sonrisa se dibuje en tu rostro. Lo que quiero es que recuerdes que
hay algunos gozos más grandes que otros, y que mientras disfrutas
cosas pequeñas estás perdiendo tu oportunidad de gozar cosas
gloriosas.

Porque todo es una elección. Todo es una decisión.

Tu estómago no tendrá capacidad para gozar de un manjar si antes lo
has llenado con bazofia.

Si te invitan a un funeral y a una boda que se llevan a cabo al mismo
tiempo tú sólo puedes estar en uno de ellos. Debes elegir.

Tan Divino y tan glorioso que ni los dioses lo alteran. Tan tuyo que
no lo pierdes ni te abandona. Tan excelso, que es el primer regalo que
el Padre nos dio para disfrutar de todo lo demás. Nuestro pase de
entrada a la fiesta: Elegir.

Te traigo una exhortación. Porque no tendrás fuerza para realizar
las cosas que quieres si la sigues utilizando en las cosas que no
quieres. No llegarás al norte si encaminas tus pasos al sur, ni
llegarás a la cima caminando colina abajo.

Abandona las cosas que te dañan. Toma las cosas que te benefician.

Siembra la semilla del árbol que quieres ver dar fruto y alimenta al
niño que quieres ver crecer.

Elige y ni siquiera voltees a ver lo que dejaste ir. Porque de eso se
trata este juego maravilloso llamado vida. Tomas una cosa y pierdes
otra. Eliges el camino que quieres andar sabiendo que el otro se ha
ido. Realizas los actos del Espíritu sabiendo que no puedes realizar
los del ego en el mismo tiempo y en el mismo espacio.

Eliges la libertad dejando de lado las cosas que te esclavizan.

Te traigo un mensaje de Poder y Esperanza. Porque no te faltan
fuerzas. Tienes una capacidad formidable. Utilízala en lo que
quieres.

Decide en qué tarea, idea, diversión, relación y virtud quieres
depositar tu Fe y tu Poder.

Retira el poder que has invertido en acciones malsanas o en acuerdos
que quieres cambiar y verás que de pronto dispones de un gran capital
energético para hacer todo lo que de verdad quieres.

Deja de apoyar al ego con tus energías y verás que de pronto las
cualidades del Espíritu se fortalecen en tu vida.

Abraza la libertad y verás que de pronto ya no tienes manos con las
cuales acariciar la esclavitud.

No vengo para afligirte. Talvez prefieras un bálsamo suave que
refresque tu piel. Pero yo no te lo daré mientras sigas procurándote
tú mismo las heridas que te lastiman. Quiero que levantes tu mirada y
te des cuenta de que el bálsamo que esperas de mí es innecesario
porque tienes un oasis delante. Quiero que dejes de clavarte las uñas
en los brazos. Quiero que dejes de sufrir; que abandones tu debilidad.

Por eso toco este sonoro cuerno de guerra para llamarte a la batalla.
Haz estremecer la Tierra y el Cielo con tu voluntad inquebrantable.
Exijo de ti lo único que es digno de un águila: que vueles con
libertad.


Atte. El Loco (e-mail recibido)