Solo por placer; "...Considera al pasado como tu destino, al futuro como libre albedrío y el momento presente como divino..." Guruji.-
viernes, 25 de mayo de 2012
Es posible ser dichoso con el placer como compañero. Y dichoso, con el dolor como compañero.
Así, es también posible ser desdichado con el placer como
acompañante.
Y desdichado, con el dolor como acompañante.
Hola, recibe una bendición. Y un abrazo, de corazón a corazón.
El ser humano cuenta con un sistema interno de placer/dolor. Pero
cuenta también con un sistema de dicha/desdicha. Tú ya sabes esto.
Pero es un honor recordártelo.
Una gran parte de lo que sentimos está determinada por los
pensamientos que albergamos, las palabras que pronunciamos y las
acciones que ejecutamos. Por los resultados que nuestras acciones
desencadenan, o cultivan.
Otra gran parte de nuestra experiencia vital es incomprensible, y sus
causas parecen ajenas a nosotros cuando la mente se pregunta el
porqué. Lo que sentimos y experimentamos algunas veces nos parece
extraño, o indeseable.
El placer y el dolor son nuestra herencia material.
La dicha y la desdicha son nuestra herencia espiritual.
Tú puedes ser dichoso independientemente de las circunstancias que
estés experimentando en vida. Algunos retos son más difíciles que
otros, lo reconozco. Hay cosas que por amor o compasión no se le
desean a nadie, porque no las deseamos para nosotros mismos. Es
verdad.
También es verdad que existen muchas cosas que nos gustaría que no
existieran y que seres queridos y no queridos experimentan aunque no
nos guste su existencia. Aceptemos que existen y que algo podemos
hacer al respecto. Elegir nuestra postura ante las mismas, por lo
menos.
Todos nosotros anhelamos la felicidad. Un estado de completa paz,
satisfacción y amor. Buscamos la felicidad que es infinita.
Lamentablemente, la buscamos en el placer que es finito, y no la
encontramos.
Confundiendo la felicidad con el placer, temblamos ante la sola idea
del dolor, y creamos más dolor en nuestra vida al huir de él. La
felicidad nos elude cuando actuamos de esta manera.
Pasamos la vida desdichados, porque buscamos la dicha en un lugar en
el que nunca ha estado.
La buscamos en el placer y el dolor, y no la encontramos. El placer no
es felicidad, ni el dolor, desdicha.
La desdicha es sólo el resultado de querer obtener nuestra felicidad
del sistema de placer/dolor. Perseguimos el placer y nos damos cuenta
de que tiene un límite que no podemos burlar. Huimos del dolor y nos
damos cuenta de que tiene un lugar en la vida, sin importar cuanto le
temamos.
La desdicha es producto de la ignorancia. La ignorancia del hecho de
que el placer es sólo placer, y el dolor sólo dolor. La felicidad es
otra cosa.
La felicidad ES, no nos acontece. Es permanente, no mutable. Es
infinita porque está presente aunque los fenómenos sean cambiantes.
Nos esforzamos por controlar todo y a todos, cuando confundiendo la
felicidad con el placer, nos empeñamos en que este último no cambie,
aún cuando sabemos que pasará.
Si nos instalamos en nuestro Ser, si nos instalamos en nuestra
felicidad, podremos observar el desfile transitorio de placer/dolor
del que consta la experiencia humana sin perder nuestra felicidad. La
felicidad se experimenta, pues, gracias a la capacidad del ser humano
de permanecer en su centro, en lo que el verdaderamente ES, sin
identificarse con lo que le acontece; sin identificarse con el desfile
de formas, nombres, olores, sabores, sonidos y sensaciones que
desfilan ante él.
De ahí el valor del desapego.
El desapego no es negligencia, ni descuido. El desapego es la
aceptación de que cambiará todo lo que tenga que cambiar, y que todo
lo que cambia es porque tenía que cambiar. O podía hacerlo, por lo
menos. El desapego es vivir en el centro, en lo que se Es, mientras se
experimenta todo lo demás.
En suma:
No busques el Sol en la Tierra.
El Sol está en el Cielo.
La Tierra tiene cosas hermosas. Placer y dolor. Cosas grandes y
pequeñas. Cosas que llegan y pasan. Y son hermosas. Se pueden ver
mientras esté presente el Sol, y el Sol sigue existiendo mientras las
observamos. Pero no son el Sol.
Busquemos el Sol en el Cielo y lo encontraremos.
Busquemos la felicidad en el Espíritu y la encontraremos. Cuando
experimentemos placer. Y cuando experimentemos dolor. En realidad,
hemos tenido momentos de felicidad tan totales, que hacen irrelevantes
nuestra experiencia del placer y del dolor.
Podremos también influir en nuestra vida de forma que creemos más
placer y menos dolor. Es verdadero que existe esta posibilidad, y es
lícito hacer este esfuerzo.
Pero seamos sabios. Sepamos que la felicidad se encuentra más allá.
En otro ámbito. En otro lugar. Sagrado. Divino. Inalterable. Allá en
donde el placer, el dolor y los efectos de ambos no llegarán jamás.
Allá, en el centro de lo que somos.
En el corazón. Si lo entiendes así.
Que seamos hijos de la Sabiduría y el Amor.
Que ya lo somos.
Que lo recordemos.
Que lo manifestemos.
El Loco.
E-mail recibido.-
Eres una Obra Maestra
Una vez una ciruela dijo,
-Sólo porque pasó por aquí un amante de bananas me convertí en una banana. Desafortunadamente después de unos meses su gusto cambió, así que me transformé en una naranja. Cuando dijo que yo era amarga me volví manzana, pero igual se fué a buscar unas uvas.
Sólo porque un grupo de personas no te acepta como tú eres no es necesario que elimines tu originalidad. Piensa cosas buenas de ti mismo ya que el mundo te ve basado en cuanto tú te estimas. Nunca te subestimes sólo por ganar reconocimiento. Nunca pierdas tu verdadero Ser para conseguir una relación. En el largo plazo te lamentarás haber negociado tu mayor Gloria - tu singularidad, por cierta aceptación momentánea.
Inclusive Gandhi no fué aceptado por mucha gente. El grupo que no te acepta como Tú no es tu mundo. Hay un mundo para cada uno de ustedes, donde reinarás como un rey o una reina simplemente siendo tú mismo. Encuentra ese mundo; de hecho, ese mundo te encontrará a ti.
Lo que puede hacer el agua, la gasolina no lo puede hacer. Y lo que puede hacer el cobre, el oro no puede. La fragilidad de la hormiga le permite moverse y la rigidez del arbol le permite mantenerse firmemente enraizado.
Todo y cada uno ha sido diseñados con cierta proporción de singularidad para cumplir un propósito que podemos realizar sólo siendo el Ser único que somos.
Tú sólo siendo tú puedes cumplir tu propósito y yo sólo como yo puedo servir mi propósito. Estás aquí para ser tú; sólo TÚ.
Hubo una época en este mundo cuando se necesito un Krishna y él fué envíado. Hubo una época cuando se necesito un Cristo y él fué envíado. Una época cuando se necesito un Mahatma y él fué envíado; una época cuando se necesito un J.R.D. Tata y él fué envíado.
Hubo una época cuando tú fuiste requerido en este planeta y así, tú fuiste envíado. Seamos lo mejor que podemos ser.
En la historia del universo, no ha habido nadie como tú y no lo habrá en el tiempo infinito por venir; nunca habrá alguien como tú.
La existencia debe haberte amado tanto que después de crearte rompió el molde con el que te creó; por lo que nunca más habrá alguien como tú.
Eres original. Eres excepcional. Eres único. Eres una maravilla. Eres una obra de arte, una obra maestra... eres parte de tu maestro. Celebra que eres único.
Tú eres tú, tu propio ser, no cambies por otros, ya que este no es ni siquiera su mundo
Sri Sri Ravi Shankar
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